El consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente, Julián Martínez Lizán, ha valorado la tractorada que este miércoles ha colapsado parte de Madrid señalando que las manifestaciones “no están mal cuando persiguen un fin que es el de la protección de los intereses generales de todos”.
El responsable regional de Agricultura se ha pronunciado así en Toledo, donde ha presidido la reunión del Observatorio Regional del Impacto de los Aranceles, al ser preguntado por la movilización impulsada por Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos y la Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes (Unaspi).
Tras reconocer que los aumentos de los costes de producción “son una realidad”, Lizán ha dicho comprender la inquietud del sector, ligada al contexto geopolítico internacional y a la falta de certeza sobre “con plenitud” el grado de cumplimiento de la normativa vigente y de los acuerdos comerciales.
“Posiblemente, gracias a estas manifestaciones que se produjeron en el mes de diciembre en Bruselas ante el Parlamento Europeo, se han incluido cláusulas de salvaguarda y medidas de protección para nuestros agricultores. Por lo tanto, creo las manifestaciones no están mal cuando persiguen un fin, que es el de la protección de los intereses generales de todos”.
En esta línea, ha remarcado que es necesario comprometerse con la correcta gestión de dichos acuerdos y articular herramientas que, como sucedió con los tratados comerciales previos con Japón, con Canadá o con México, “han demostrado que lo firmado anteriormente ha sido muy positivo para ese tránsito comercial a nivel global”.
Una tractorada masiva en Madrid contra la PAC y Mercosur
Unos 8.000 agricultores y ganaderos, respaldados por alrededor de 500 tractores llegados de distintos puntos de España y convocados por Unión de Uniones y Unaspi, han recorrido las calles de Madrid para expresar su rechazo a los recortes de la futura Política Agrícola Común (PAC) y al reciente acuerdo comercial UE-Mercosur, así como a la pérdida de rentabilidad que está forzando el cierre de explotaciones.
Desde primera hora, unos 500 tractores, el número autorizado por la Delegación del Gobierno y por debajo de los 1.500 inicialmente planteados por los convocantes, han ido accediendo con retraso y bajo una lluvia persistente a la Plaza de Colón. Lo han hecho en cinco columnas procedentes de Torrejón de la Calzada, Robregordo y Arganda del Rey, en la Comunidad de Madrid, además de Guadalajara y El Espinar (Segovia), para finalizar ante el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, donde no se les permite entrar con los vehículos, tras avanzar por el Paseo de Recoletos y el Paseo del Prado.
La movilización, en la que los organizadores vuelven a cifrar en unos 8.000 los agricultores y ganaderos participantes, se desarrolla bajo consignas como “En defensa del campo que alimenta a Europa” y “Cuando el campo se levanta, Europa se detiene. No a Mercosur”, o “Si el campo no produce, la ciudad no come”. Los asistentes portan pancartas con mensajes como “Mercosur y Recortes PAC nuestra ruina”, “El campo no se vende, se defiende”, “No a Mercosur” o “El campo se muere y tiene asesinos”.
Muchas de las consignas se dirigen de forma directa a los ciudadanos que presencian y aplauden el paso de la marcha, con lemas como “A mí cada vez me cuesta más producir y a ti cada vez te van a cobrar más, por qué no nos unimos y lo intentamos solucionar”.
Según la Delegación del Gobierno en Madrid, finalmente son 367 los tractores integrados en las cinco columnas y 56 los autobuses desplazados hasta la capital para apoyar la protesta.
Con datos de las 12.00 horas, unas 2.500 personas esperaban en la Plaza de Colón para sumarse a la concentración, de acuerdo con las cifras del departamento que dirige Francisco Martín.
Críticas a Mercosur y llamamiento a los consumidores
El coordinador estatal de Unión de Uniones, Luis Cortés, ha mostrado su satisfacción por la respuesta del campo en esta jornada de reivindicación. “El objetivo era meter 500 tractores en Madrid, lo hemos conseguido y tener una cantidad de manifestantes para hacer ver a nuestros políticos que no estamos dispuestos a hacer lo que ellos quieran. El Partido Popular y el Partido Socialista tendrán que hacer lo que sus ciudadanos les pidamos, porque para eso les hemos votado. Tenemos unos partidos políticos que no nos defienden”, ha reiterado.
Cortés ha lamentado la ausencia de otras organizaciones agrarias en esta convocatoria, aunque en la marcha se han visto banderas de Asaja y de colectivos de autónomos. “Creo que todos estamos de acuerdo en que este acuerdo de Mercosur no es un buen acuerdo comercial”, ha subrayado.
“Nos jugamos mucho los agricultores y los ganaderos, nos jugamos mucho en este acto. Y, ojito, un llamamiento a los consumidores. Hoy, si vamos a comprar un filete de ternera, sabemos que ese filete es sano, pero a partir del año que viene, si se firma este acuerdo, ese filete de ternera podrá estar hormonado”, ha advertido.
El presidente de Unaspi, Miguel Ángel Aguilera, también ha destacado la amplia representación del sector en la capital. “Estamos aquí, junto con Unión de Uniones, para decir a nuestros parlamentarios que estas políticas de Europa nos están arruinando, que la Agenda 2030, que sobre todo los Acuerdos Mercosur, va a ser la puntilla del sector primario, y hacer saber a los ciudadanos que hoy estamos en la capital de España porque les incumbe esto directamente”, ha asegurado antes del inicio de la tractorada.
Entre las principales quejas figura el acuerdo UE-Mercosur, ya que denuncian que el campo soporta desde hace años una fuerte presión, agravada desde el inicio de la guerra en Ucrania, con unos costes de producción al alza. Los productores sostienen que no pueden competir en un mercado en el que la ley de la cadena alimentaria no se aplica de forma efectiva y donde la industria y la distribución retienen un margen que amplía la diferencia entre precios en origen y en destino.
La falta de rentabilidad, que dificulta el relevo generacional, los recortes de la PAC, que consideran prácticamente abocada a desaparecer, y los protocolos de sanidad animal desfasados y lentos en su aplicación, son otros de los motivos que empujan a las organizaciones agrarias a salir a la calle, reclamando que el campo pase a ser realmente una cuestión de Estado.
Más de 1.800 agentes velan por el normal desarrollo de la tractorada. En total, más de 1.000 policías y 800 guardias civiles se encargan de la seguridad, junto a efectivos de las policías locales de los municipios afectados.