Madrid impulsa su propio calçot con cebollas autóctonas

Madrid investiga cómo adaptar cebollas locales para producir su propio calçot y ofrecer a los agricultores un cultivo rentable y exclusivo.

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Madrid impulsa su propio calçot con cebollas autóctonas

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El Instituto Madrileño de Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (IMIDRA) de la Comunidad de Madrid está llevando a cabo una investigación para obtener un calçot propio a partir de variedades de cebolla regionales, algunas de ellas procedentes del Banco de Germoplasma Vegetal de Alcalá de Henares.

La Finca El Encín ha acogido una jornada demostrativa de este proyecto, denominado Alliummad 24, en la que ha participado el viceconsejero de Medio Ambiente, Agricultura y Ordenación del Territorio, Rafael García, según ha señalado el Ejecutivo regional en un comunicado.

Desde hace dos años, los técnicos del IMIDRA, con la colaboración de profesionales de la Indicación Geográfica Protegida Calçots de Valls, analizan cómo se adaptan estas cebollas al clima madrileño, evaluando aspectos como la brotación, el número y el diámetro de los hijuelos, la longitud blanca del tallo y su respuesta frente a plagas y enfermedades.

La finalidad es que los agricultores de la región puedan incorporar los calçots a sus explotaciones hortícolas y destinarlos posteriormente a la venta. En el marco del estudio se han comparado cinco variedades de cebolla: una procedente de Toledo, dos de Tarragona y otras dos originarias de Chinchón.

Estas últimas han sido registradas recientemente para asegurar su preservación en la zona. De este modo, sus semillas únicamente pueden producirse en la Comunidad de Madrid, lo que incrementa su exclusividad y las protege frente a otras variedades más extendidas en el mercado.

Con esta iniciativa, el Gobierno madrileño pretende salvaguardar el cultivo de un producto “rentable y de calidad”, al tiempo que impulsa la recuperación y mantenimiento de variedades hortícolas propias de la región.