El Instituto regional de la Vid y el Vino de Castilla-La Mancha, integrado en el IRIAF, ha sido la sede, los días 12, 13 y 14, de la 38ª Reunión del Grupo de Trabajo de Experimentación en Viticultura y Enología (gtEVE). Este foro técnico de ámbito estatal ha reunido durante tres jornadas a investigadores y profesionales para analizar los desafíos más relevantes que afronta hoy el sector vitivinícola.
Según ha informado la Junta en una nota de prensa, al encuentro han asistido 58 investigadores y técnicos procedentes de 16 centros de investigación de todo el país. A lo largo de las sesiones se han defendido cerca de 50 comunicaciones, de las que 29 se han centrado en viticultura y 17 en enología.
La cita ha tenido como ejes principales la adaptación del viñedo al cambio climático, la sostenibilidad de las prácticas agrarias y la modernización de los procesos enológicos, reforzando el papel de Castilla-La Mancha como territorio puntero en investigación vitivinícola.
Durante la jornada central se han celebrado sesiones técnicas en las que se han dado a conocer estudios sobre los efectos del calentamiento en distintas variedades de uva de varias comunidades autónomas, el manejo del suelo, la erosión y el empleo de cubiertas vegetales, además de estrategias de riego y sombreo orientadas a mejorar la calidad de la uva, entre otros aspectos.
Los trabajos presentados también han profundizado en avances en sanidad vegetal, sistemas de monitorización de plagas, uso de biopreparados y reducción de productos fitosanitarios, junto con novedades tecnológicas como la aplicación de la nanotecnología en viticultura.
De forma paralela, se ha destacado la recuperación de variedades minoritarias de vid y su potencial enológico, así como la importancia de los portainjertos y de las prácticas agronómicas para favorecer la adaptación de los viñedos a escenarios climáticos cada vez más extremos.
La segunda jornada ha estado dedicada a la enología y a los procesos de elaboración, abordando el empleo de levaduras autóctonas, las alternativas al dióxido de azufre y nuevas técnicas de vinificación y conservación.
Asimismo, se han presentado investigaciones sobre crianza y sobre la valorización de subproductos procedentes de la industria del vino.
El programa se ha completado con visitas técnicas a bodegas de la zona, que han facilitado la transferencia de conocimiento entre la comunidad científica y las empresas, así como con una cata de vinos de Castilla-La Mancha para mostrar la calidad y la diversidad de las elaboraciones de la región.
“Toda esta actividad ratifica el foro como referente nacional para el intercambio de conocimiento, el análisis de nuevas tendencias y la puesta en común de avances científicos y refuerza el posicionamiento de Castilla-La Mancha como centro de referencia en investigación vitivinícola que apuesta por la innovación, la sostenibilidad y la transferencia de conocimiento para afrontar los retos de futuro y mejorar la competitividad de sus vinos en los mercados nacionales e internacionales”, ha concluido el director del IRIAF, José Luis Tenorio.