El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha trasladado este miércoles a los representantes de Cooperativas Agro-alimentarias que el Gobierno de España mantiene su compromiso firme con la defensa de una Política Agraria Común (PAC) considerada esencial para garantizar el porvenir del campo.
El responsable de Agricultura ha subrayado que, para lograr este objetivo, resulta imprescindible disponer de un presupuesto suficiente y adecuado, ya que “los principios fundacionales de la PAC -hace ya más de 60 años- están de plena actualidad”.
Durante la reunión con las cooperativas, Planas ha insistido en que las instituciones y los gobiernos tienen “el deber de salvaguardar la PAC y reivindicar su esencia: garantizar la seguridad alimentaria y asegurar un nivel de vida digno de agricultores y ganaderos” y ha recordado que esta obligación cobra aún más relevancia en el actual escenario geopolítico complejo.
El ministro ha recalcado asimismo que “es importante mantener un presupuesto reservado al sector agrario, con, al menos, la misma cuantía que la actual”, al tiempo que ha remarcado que el sector primario necesita estabilidad y previsibilidad para poder planificar sus inversiones y su actividad.
En esta línea, ha reiterado que el Ejecutivo continuará defendiendo una “regulación exclusiva y la máxima continuidad” con la PAC vigente en lo relativo al modelo de aplicación basado en los planes estratégicos, que tan buenos resultados han ofrecido en España, al permitir adaptarse a la diversidad de modelos agrarios de las distintas comunidades autónomas.
En el encuentro con Cooperativas Agro-alimentarias, Planas ha vuelto a poner sobre la mesa, entre los motivos para proteger la PAC, que “la actividad agraria es el sector económico que dinamiza el medio rural y contribuye al necesario equilibrio territorial”.
En este sentido, ha resaltado la relevancia de las cooperativas, al ser empresas que “nunca se deslocalizan y que mantienen vivo el tejido rural”, gracias sobre todo a la actividad agrícola y ganadera, y que constituyen un elemento “clave” para la valorización de las producciones mediante su comercialización en los mercados.