El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha reiterado este jueves que el pacto comercial con Mercosur representa una “gran oportunidad” para España, al ser un país “netamente exportador”, aunque ha recalcado que “entiende la preocupación del sector” y ha subrayado que “tenemos los instrumentos para vender pero también para protegernos”.
Durante una visita a una zona agrícola de Moguer (Huelva), y a preguntas de los medios sobre la reciente aprobación en el Parlamento Europeo de las cláusulas de salvaguarda vinculadas al acuerdo con Mercosur, Planas ha recordado que España es un país “netamente exportador”, con unas ventas al exterior que “superaron los 77.000 millones en el año 2025”. En este contexto, ha defendido que “todos” los acuerdos comerciales firmados por la Unión Europea, “el de Mercosur, el de India, el de Indonesia, como los que hizo en el pasado en relación con Japón, Canadá o Corea, son “una gran oportunidad desde el punto de vista de la apertura de mercados”.
Según ha explicado, tanto el Gobierno como las instituciones comunitarias consideran que el acuerdo con Mercosur es una “gran oportunidad” para una amplia gama de productos españoles “como el aceite de oliva, el vino, productos transformados o frutas y hortalizas”. Además, ha resaltado que el pacto incorpora “otra ventaja adicional” vinculada al suministro de soja, “fundamental para la alimentación de nuestro ganado”, así como la “protección de las denominaciones de origen e indicaciones geográficas, que es un elemento muy importante”.
Planas ha recalcado que es “sensible” a la “preocupación por parte del sector”, pero ha recordado que en la Unión Europea “todos los productos que se quieren vender, tienen que reunir todos los requisitos para ser autorizados”.
En este sentido, ha rechazado que el acuerdo con Mercosur vaya a permitir la entrada de carne hormonada en el mercado español, ya que “no está autorizada en ninguno de los cuatro países del acuerdo” y, por tanto, “difícilmente la pueden exportar”. “Se hace en Estados Unidos pero no la aceptamos en la Unión Europea”.
Al hilo de esto, el ministro ha mostrado su inquietud por “bulos como este” y ha recalcado que “la realidad es que se han establecido tres mecanismos de control en relación con Mercosur” que considera “fundamentales”. El primero está vinculado a la seguridad de los productos; el segundo, a los contingentes de aquellos considerados “más sensibles”.
El tercer mecanismo incluye “unas cláusuras de salvaguardia”, aprobadas este miércoles por la Unión Europea, “no solo las ordinarias, sino las extraordinarias, que permiten prácticamente a un Estado miembro, que en un plazo inferior a 20 días, se pongan en marcha y obliguen a la Comisión Europea a que responda ante esta situación” e “incluso hay un fondo posible que se puede utilizar de contingencias en relación con este tema”. “Por tanto, todas estas circunstancias lo que reflejan claramente es que tenemos instrumentos para vender, pero también para protegernos”, ha señalado.
En este punto, el titular de Agricultura ha reiterado que comparte la inquietud del campo, aunque considera “que lo que hay en el fondo, y la comparto enteramente, es la negociación de la PAC después del 2027”.
Sobre este asunto, ha destacado que es “una excelente noticia” la posición del Gobierno de España”, puesto que “no solo hablo en Bruselas en nombre del Ejecutivo, sino de las 17 comunidades autónomas, de las cuatro organizaciones y de las cooperativas, que están de acuerdo con lo que estamos planteando en relación con la reforma de la política agrícola común”. “Estamos en el principio de una negociación, como siempre, que será dura y difícil, pero donde espero que podamos lograr buenos resultados”, ha concluido.