Madrid vuelve a convertirse en epicentro de la movilización del campo. Decenas de tractores confluyen en la capital desde primera hora de la mañana en una protesta que atravesará el centro de la ciudad y que afectará a algunas de las vías más transitadas.
El punto de encuentro es la Plaza de Colón, donde se prevé la llegada escalonada de varias columnas de agricultores movilizados procedentes de distintos accesos a la ciudad. Desde allí partirá la marcha hacia el Ministerio de Agricultura, a través del Paseo de Recoletos, Paseo del Prado y Paseo de la Infanta Isabel.
Cinco columnas hacia el corazón de la capital
Las entradas a Madrid se producirán desde el sur, este y noroeste, atravesando vías como Vía Lusitana, Plaza Elíptica, Paseo de las Delicias, Embajadores, Alcalá, Francisco Silvela, Joaquín Costa o la M-500, entre otras.
El despliegue obligará a realizar cortes intermitentes de tráfico y desvíos desde primera hora de la mañana y hasta media tarde, especialmente en el eje Prado-Recoletos, la zona de Colón y los accesos al Ministerio de Agricultura.
Las autoridades recomiendan el uso del transporte público y evitar desplazamientos en vehículo privado por el centro.
La movilización vuelve a situar la presión del sector primario en el centro político del país, con una imagen simbólica: tractores recorriendo el corazón administrativo de la capital.
Por qué se protesta
Los convocantes de la protesta denuncian la pérdida de rentabilidad del campo, el aumento de los costes de producción (energía, fertilizantes y combustible), la presión fiscal y la competencia exterior derivada de acuerdos comerciales internacionales.
También critican la carga burocrática y las exigencias medioambientales que, a su juicio, no se aplican con la misma intensidad a productos importados. El objetivo de la tractorada es visibilizar la situación del sector y reclamar medidas urgentes que garanticen la viabilidad de explotaciones agrícolas y ganaderas.
La protesta de este miércoles se enmarca en una ola de movilizaciones que, en los últimos meses, ha llevado al campo a salir a la carretera y a las calles de distintas ciudades españolas para exigir cambios estructurales en la política agraria.