La organización agraria UAGA-COAG ha reclamado al Gobierno de Aragón “que abandone la propaganda y recupere una política real de apoyo a la creación de regadíos, porque defender el regadío es defender el futuro del campo aragonés y la supervivencia de las explotaciones familiares”. La entidad insiste en que el Ejecutivo autonómico debe pasar de los anuncios a los compromisos efectivos con el regadío.
UAGA ha recalcado que ha sido históricamente una defensora firme de la puesta en marcha de nuevos regadíos como herramienta estructural para sostener las explotaciones familiares agrarias y garantizar su continuidad en el medio rural.
La organización ha subrayado que proyectos como los PEBEA, Monegros II o los distintos Riegos Sociales han precisado durante décadas de un respaldo sindical intenso frente a la incomprensión de la administración —que en muchos casos no los considera necesarios— y, en ocasiones, también de parte de la sociedad y del propio sector, que han llegado a bloquearlos por diferentes motivos.
Asimismo, ha recordado que siempre han defendido que los regadíos “no deben responder a modelos faraónicos pensados únicamente para sumar hectáreas”, sino que el objetivo debe ser regar explotaciones familiares, asegurar la viabilidad de los cultivos, fijar población en el territorio y garantizar el suministro de agua a los pueblos y a las explotaciones ganaderas: “Está demostrado que donde hay regadío --'manchas verdes'-- hay desarrollo económico”.
UAGA se ha dirigido también a quienes “se presentan como grandes defensores del regadío” para advertir de que utilizar políticamente estas infraestructuras o jugar con las expectativas de los territorios solo puede hacerse “desde el desconocimiento de la complejidad financiera, ambiental y social que supone una nueva puesta en riego”.
Una fase “preocupante” para los nuevos regadíos
Tras una etapa positiva en el impulso de nuevos proyectos de regadío durante la última década, Aragón ha entrado, según la organización, en una fase “preocupante”, caracterizada por la falta de financiación suficiente y por la ausencia de una orientación política definida en esta materia.
UAGA-COAG ha añadido que, aunque el acuerdo de investidura entre PP y Vox menciona la creación de 20.000 nuevas hectáreas de regadío, los presupuestos apenas recogen 5 millones de euros para 2026, cuando el coste medio de transformación supera los 15.000 euros por hectárea, lo que hace inviable alcanzar ese objetivo.
Como consecuencia, el Gobierno de Aragón se sitúa “muy lejos” de los 90 millones de euros anuales anunciados por la Generalitat de Cataluña para sus políticas de regadío. Por ello, UAGA-COAG considera “deseable” recuperar, al menos, un modelo de financiación propio similar al que establecía la Ley 6/2023 de protección y modernización de la agricultura social y familiar, que, según la organización, ofreció buenos resultados.
En esa línea, la organización agraria ha señalado que, al inicio de la anterior legislatura, el Ejecutivo autonómico eliminó ese apartado de la Ley sin haber diseñado previamente otro sistema de financiación, dejando en una situación de abandono a los profesionales del campo que aspiran a transformar sus parcelas de secano en regadío para mejorar sus expectativas de cosecha ante el cambio climático y unos periodos de sequía cada vez más frecuentes.
Por este motivo, UAGA-COAG ha alertado de que zonas como la margen derecha del Ebro, Litera alta o el Sector 7 de Monegros no podrán avanzar ni consolidar sus proyectos mientras no se recupere una política “seria, estable y comprometida con el regadío”.