La conselleira do Mar, Marta Villaverde, ha detallado que son 25 las cofradías afectadas, con unos 2.200 mariscadores, que están padeciendo una mortandad “moderada o severa” de marisco, sobre todo en las Rías Baixas, tras el encadenamiento de borrascas de enero y febrero que redujo de forma notable la salinidad en las rías gallegas, “a expensas de que hay algún banco por verificar por parte de los técnicos”.
Estas cofradías podrán acogerse a los convenios que activará la Consellería para hacer frente a esta situación y para retribuir los trabajos de regeneración de los bancos marisqueros, dentro de un plan con el que la Xunta inyectará este año 22,7 millones de euros adicionales al sector del mar.
Antes de reunirse con representantes de las cofradías para detallarles este paquete de apoyos, la conselleira ha remarcado que, mediante estos acuerdos, se compensarán las labores de regeneración y limpieza realizadas por las mariscadoras, con carácter retroactivo desde el momento en que se suspendió la actividad extractiva.
Villaverde calcula que una mariscadora “trabaja sobre cuatro horas al día, una media de 10-12 días al mes”, lo que supone unas 48 horas mensuales. “Si una persona trabaja ese máximo de 48 horas al mes, la compensación que se podría dar desde la cofradía en base al convenio sería de unos 700 euros”, ha señalado ante los medios.
Preguntada por el calendario de pagos a los productores, ha evitado concretar una fecha, ya que aún es necesario que las cofradías interesadas formalicen la firma de los convenios para que puedan entrar en vigor.
Además, ha precisado que no se deben denominar “ayudas”, subrayando que el fin último de estas medidas es el “objetivo de recuperar los bancos” y devolverles su capacidad productiva.
Paquete económico y planes de regeneración
Del total previsto, 19,2 millones se destinarán a las cofradías y a las entidades titulares de planes de gestión. Se contempla la firma de convenios bilaterales de colaboración con la Consellería do Mar, en los que se concretarán los proyectos específicos para la regeneración y recuperación de los bancos marisqueros. Estos acuerdos incluirán una gestión “más ágil” de los trabajos cuando sean necesarios, labores de vigilancia, siembras y control de depredadores, además de la compensación de los gastos asumidos por los pósitos.
Las cofradías deberán presentar un plan de recuperación con un calendario y tareas definidas para cada banco. La conselleira precisa que la Xunta transferirá los fondos a las cofradías, que serán las encargadas de retribuir a las personas afectadas. “Para cada uno de esos bancos va a necesitarse unos trabajos concretos en un periodo distinto de recuperación”, indica.
En paralelo, se reservan 1,5 millones de euros para la repoblación directa de especies marisqueras. El paquete se completa con 2 millones destinados a proyectos de biodiversidad marina, con especial atención a las zonas de libre marisqueo.
Villaverde explica que, para poder firmar los convenios, “hay que cesar la actividad de extracción en los bancos”, dado que “hay que proteger las tallas prejuveniles y hay que proteger también a los individuos reproductores que son los que van a repoblar el banco”.
Defiende que estos convenios “van a permitir llegar a todas las personas mariscadoras”, no solo a quienes cesan su actividad por fuerza mayor dentro del sistema de protección del Instituto Social de la Marina (ISM).
La conselleira vuelve a exigir al Gobierno central que suspenda el pago de las cuotas a la Seguridad Social de las mariscadoras durante el periodo en el que “no tienen ingresos”.
Recuerda también que el Consejo de Ministros incluyó el mes pasado a Galicia como zona afectada por una emergencia de protección civil. “En base a eso, si el Gobierno central quisiera darnos ayudas, ya podría hacerlo”, apunta. Señala que ya se le trasladó al ministro de Agricultura y Pesca, Luis Planas, que “igual que sacaron ayudas para Extremadura o Andalucía”, los mariscadores gallegos “también están esperando a que el Gobierno central tenga ayudas para ellos”.
Las cofradías alertan de una situación sin precedentes
El presidente de las cofradías gallegas, José Antonio Pérez Sieira, afirma que están “impacientes por conocer las medidas para ayudar al sector”, que “lo está pasando mal”. “Creemos que son necesarias las ayudas, principalmente regenerar los bancos”, añade.
Cuestionado sobre si en los últimos años se vivió una coyuntura peor, Pérez Sieira responde: “Yo creo que no”. Relata que “la poca vida que se veía” fue arrasada por los temporales de este año, que “acabaron de matar casi todo”. Destaca que los fondos de las rías son las áreas más golpeadas, especialmente en enclaves como Noia y la ría de Arousa.
“Todos los años tenemos angustias, siempre hay riadas y el cambio climático está ahí”, lamenta el también patrón mayor de Ribeira. Advierte de que ahora “no hay tiempo”, ya que será necesario “esperar seis meses o un año” para que el marisco vuelva a crecer.