Unión Rural Asturiana (URA) ha trasladado a la Consejería de Medio Rural y Política Agraria la necesidad de poner en marcha una línea específica de apoyo al cebo de bovinos y equinos nacidos y criados en explotaciones del Principado de Asturias. Con esta medida se busca reforzar la viabilidad económica del sector ganadero, retener un mayor valor añadido en la comunidad y consolidar producciones estrechamente vinculadas al territorio.
La organización alerta de que en los últimos años se ha ido reduciendo de manera continuada el número de animales cebados en origen tanto en Asturias como en el conjunto del país. Cada vez más terneros salen de las explotaciones a edades tempranas para ser engordados fuera de la comunidad, lo que desplaza la capacidad de transformación y el retorno económico hacia otras regiones.
URA atribuye esta tendencia al incremento sostenido de los costes de alimentación y producción, a la baja rentabilidad del cebo frente a otros modelos, a la inexistencia de ayudas específicas para la fase final de engorde, a la elevada carga burocrática, a las trabas para el relevo generacional y a la ausencia de incentivos que compensen el mayor esfuerzo económico y de manejo que implica rematar los animales en las propias explotaciones.
La propuesta incide en la especial importancia de este problema en Asturias, donde la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Ternera Asturiana tiene un peso estratégico como principal sello de calidad cárnica de la región y referente nacional de producción ligada al territorio. Su crecimiento se ve condicionado por la escasez de animales cebados y finalizados dentro de la comunidad para atender la demanda existente.
Según URA, mantener el cebo en Asturias permitiría aumentar el número de canales certificables, apuntalar la actividad de mataderos e industrias cárnicas regionales, dinamizar la economía del medio rural, favorecer la fijación de población y asegurar la continuidad del modelo ganadero extensivo y semi-extensivo característico del Principado.
La organización añade que una línea de apoyo al cebo serviría también para conservar y promover las razas autóctonas y aquellas con libros genealógicos oficialmente reconocidos en Asturias que se encuentran en riesgo de erosión genética. De este modo se respaldarían sistemas productivos ligados al aprovechamiento sostenible del territorio, al mantenimiento del paisaje agrario y a la prevención del abandono de tierras. URA subraya que otras comunidades autónomas ya han puesto en marcha medidas similares de apoyo al cebo de bovinos y equinos.
En su planteamiento, la entidad propone que el objetivo de la ayuda sea incentivar el cebo y la finalización de bovinos y equinos en explotaciones ubicadas en el Principado, de manera que el valor añadido de la carne permanezca en Asturias. Serán subvencionables los bovinos que den lugar a canales certificadas como “Ternera Asturiana” y los equinos de razas autóctonas o reconocidas oficialmente en la comunidad, vinculadas al aprovechamiento tradicional del territorio.
Las ayudas se destinarán a personas físicas o jurídicas titulares de explotaciones ganaderas inscritas en el Principado que lleven a cabo el cebo y finalización de bovinos y/o equinos, y se otorgarán por animal elegible y año. En el caso del vacuno, se establece una edad máxima de sacrificio de 18 meses; para los equinos, se fija una edad mínima de 10 meses, un peso al sacrificio de 60 kilos por canal y una edad máxima de 18 meses.
En relación con la cuantía, URA plantea una ayuda de 300 euros por cada ternero o potro elegible hasta los cinco primeros animales sacrificados, 250 euros desde el sexto hasta el décimo quinto, y 200 euros desde el décimo sexto hasta el animal número 52, con un tope de 9.950 euros anuales por beneficiario.
El control de la permanencia de los animales subvencionados se efectuaría mediante un cruce informático con la base de datos de la Consejería, y la información de los animales con derecho a prima deberá coincidir, en el momento de solicitar la ayuda, con la registrada en dicho sistema.