¿Pacto? de Toledo: pensiones y puentes

El vicesecretario de Economía del PP y diputado en el Congreso, Juan Bravo, hace un recorrido por más de un siglo del sistema de pensiones en España. El autor aboga por «retornar al espíritu del Pacto, excluirlo de la controversia política, no utilizarlo electoralmente, no mentir sobre los datos y encuadrarlo en un debate político más sosegado»

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Las pensiones son nuestro seguro de envejecimiento que permite observar el futuro con la tranquilidad de que nuestro esfuerzo tendrá su recompensa. Nos asegura una renta vitalicia que sostiene un pilar fundamental de nuestra sociedad del bienestar, bienestar que hemos determinado entre todos. Y desde un punto de vista humanista, es el reconocimiento y agradecimiento a nuestros mayores por ese esfuerzo y trabajo que nos permite recibir un mejor futuro.

Siendo este planteamiento tan básico y a su vez tan necesario, no está exento de polémica y tampoco de su uso partidista y por tanto político, generando unos efectos tan perversos que nos aleja de conceptos que todos anhelamos como la seguridad, estabilidad, tranquilidad, sociedad de bienestar… Y por tanto futuro seguro, futuro tranquilo.

Más de un siglo de historia

Es por ello que creemos necesario hacer un pequeño repaso de cuáles han sido los hitos más importantes que hemos tenido en nuestra historia de “pensiones”. Si les parece, empezamos.

¿Cuándo fijamos el inicio? En España habría un primer momento, en 1908, con la creación del Instituto Nacional de Previsión, pero fue a través del Seguro Obligatorio del Retiro Obrero Obligatorio (RDL 11/03/1919, aprobado por Antonio Maura), cuando realmente debemos fijar el inicio del concepto moderno de “las pensiones”. Más tarde, durante la II República se introdujo en la Constitución, vía artículo 46, lo referente a la legislación social con el seguro de vejez.

Es bajo el mandato de Antonio Maura, en 1919, cuando se fija el concepto moderno de «las pensiones».

Una tercera fase la identificaríamos en los años 1938-1939, con la aprobación del Fuero del Trabajo artículo X apartado 2, y las posteriores leyes: Ley de Bases de la Seguridad Social, de 1963, y Ley General de la Seguridad Social, de 1966.

En nuestra Transición, ya en el año 1977, encontramos la primera reforma para modernizar el conjunto de las pensiones. A lo que siguió en el año 1985, una reforma del presidente González, que tuvo dos aspectos fundamentales. Por un lado, el afianzamiento de la revalorización conforme al IPC, y a su vez un endurecimiento del acceso a las pensiones, lo que acabó en una huelga general en 1988.

El Pacto de Toledo

Siendo conscientes de la importancia social de las pensiones, aprovechando las experiencias anteriores y atendiendo a las necesidad de sacar del debate político esta cuestión, el presidente González y el entonces líder de la oposición, José María Aznar, acordaron la creación del Pacto de Toledo (aprobado en el Pleno del Congreso, sesión del 6/04/1995), con la finalidad de adoptar las decisiones necesarias con dos grandes objetivos: asegurar la estabilidad financiera y las prestaciones de la Seguridad Social.