Cada 6 de Diciembre es jornada de puertas abiertas en el Congreso de los Diputados. Nos encantan las puertas abiertas. Por eso llevamos años peleando para que este emocionante momento no se celebre solo una vez al año, sino que todos los días sean de puertas abiertas en el Parlamento. 47 años después del nacimiento de la democracia en España, por fin hemos conseguido que, al menos, se entornen.
Por el resquicio, las ciudadanas y ciudadanos de este país vamos a poder asomarnos a las reuniones de sus señorías con los grupos de presión (los lobbies), secretas hasta ahora. Y el felpudo no borrará más la huella legislativa, que facilita seguir el proceso que han vivido las leyes desde su concepción hasta su aprobación o rechazo.
Vamos a poder asomarnos a las reuniones de sus señorías con los lobbies
Después de dejarnos los nudillos llamando, hemos logrado algo que parece increíble que aún no exista en el siglo XXI: gracias a la creación de una ventanilla electrónica ya no será necesario acudir en persona a la Carrera de San Jerónimo a registrar una petición, por ejemplo. También hemos fundido el timbre a fuerza de pedir la publicación de los votos de las Comisiones, y el sonido ha debido de ser tan molesto que por fin nos hicieron caso.
