Migrantes con derechos. Así de sencillo

Sofía Castillo, secretaria de Migraciones y Atención a las Personas de Comisiones Obreras, pone de manifesto las dificultades técnias del proceso de regularización: "No hay atajos, sirven presupuestos y plantillas suficientes con la estabilidad necesaria"

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Sofía Castillo es secretaria de Migraciones y Atención a las Personas de Comisiones Obreras

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Hasta el 30 de junio va a durar el proceso de regularización extraordinario aprobado por este Gobierno, y en el tiempo transcurrido ya podemos decir desde CCOO que la respuesta en nuestras sedes está siendo la esperada: Dudas, necesidad de ayuda, y agradecimiento.

Más de 200 sindicalistas atienden en todo el país y por vía telemática a personas que van a solicitar regularizar su situación en España, en apoyo a un procedimiento necesario que constata que existía en el país un buen número de migrantes, hombres, mujeres, niños, familias, en condiciones de desprotección y expuestos a la explotación y a la precariedad de vivir sin papeles. Con razón partidos como Vox y sus voceros echan mano de la mentira de la delincuencia y el crimen: La necesitan para que los suyos sigan practicando la delincuencia y el abuso con el pobre y el precario.

Ya se ha dicho muchas veces, los procesos de regularización como éste han traído muchas cosas buenas a la sociedad y la economía española. Así será también ahora. Claro que para el que quiere tener a una mujer seis días y medio a su servicio a cambio de 30 euros diarios, sin pagar cotizaciones, sin pagar desempleo, y sin necesidad de observar la mínima norma de dignidad, que esa mujer se regularice es una faena. Nos hacemos cargo.

La derecha debería ponerse las gafas de mirar más allá de sus compañeros de viaje, y adoptar un discurso responsable y riguroso para dejar de hacer el ridículo y empezar a actuar con responsabilidad. Esta sí es una prioridad para organizaciones que nos tomamos en serio nuestro cometido en una sociedad que seguirá siendo multicultural, abierta y respetuosa. Tiene que volver el sentido común, tan escondido –o ausente- en las oficinas de algunos partidos políticos.

Si en esas oficinas aún queda alguien curioso de pisar la calle y asomarse a la realidad, le invitamos a venir a las sedes de CCOO donde estas semanas se ayuda a las personas migrantes con los trámites a completar. Conocerán historias frecuentes que un país de la parte rica del mundo no se puede permitir. Sabrán de vivencias y de supervivencia, pondrán cara a las familias que hacen y han hecho mucho más por este país que toda esa caterva de portavoces del odio y la violencia. Vivimos un tiempo que tiene que ser mejor si el consenso para la convivencia no sigue agrietándose con los discursos del miedo. El regate corto en política igual da votos, pero no cambia la vida de las personas. Acaso la estropea, y los votos que llegaron una vez dejarán de llegar a la siguiente ocasión

Aclarada la variable xenófoba, después de evitar el enfrentamiento ellos vs nosotros, que nadie olvide una realidad que CCOO lleva décadas denunciando: Los servicios públicos necesitan recursos, inversión y personal. La derecha, que ahora critica la regularización con la bandera de los servicios públicos, sigue esquilmando lo público allá donde gobierna, en comunidades, en diputaciones, en ayuntamientos.

Faltan manos en lo público y faltarán manos si la política de quienes dirigen las administraciones es la de gastar menos en lo público o privatizar. Lo vivimos en la pandemia, lo experimentamos en la dana de Valencia, lo certificamos en los incendios en Castilla y León. Reforzar, mantener y garantizar los servicios públicos es fundamental porque es lo que sustenta el bienestar que tiene que asegurar un Estado. No hay atajos, sirven presupuestos y plantillas suficientes con la estabilidad necesaria. Lo contrario es el malestar, lo que busca esta derecha miserable y racista que lo ha dicho alto y claro, quiere cargarse la democracia social que se construyó en países de Europa como el nuestro.

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Sofía Castillo es secretaria de Migraciones y Atención a las Personas de Comisiones Obreras