La representante de Por Andalucía, Esperanza Gómez, ha expresado su preocupación este miércoles en una conferencia de prensa, un día antes del Debate sobre el estado de la Comunidad en el Pleno. Según ella, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, se encuentra “necesitado de respiración asistida” ya que “nunca se ha visto en esta situación”.
En sus declaraciones, Gómez ha destacado que no tienen “expectativas de Moreno Bonilla”, asegurando que probablemente él continuará intentando convencer de que “aquí no pasa nada y que somos nosotros los que vemos una Andalucía catastrofista”.
Gómez ha comentado que lo que realmente esperan es que “se le caiga la careta de amable que tiene Moreno Bonilla, porque en el fondo es igual que Mazón y es igual que Ayuso”. La diputada y coordinadora de Sumar Andalucía ha añadido que “las políticas son las mismas”, refiriéndose a la gestión comparada con el ex presidente de la Generalitat Valenciana y la presidenta de la Comunidad de Madrid, pero Moreno Bonilla simplemente muestra “esa medio sonrisa de aquí no ha pasado nada”.
La situación actual, según ha expuesto Gómez, está marcada por las diligencias previas en juzgados de Sevilla y Cádiz sobre irregularidades en el Servicio Andaluz de Salud (SAS) y la crisis política provocada por errores en los cribados de cáncer de mama. Ha criticado la “externalización” de servicios, que califica de “contraria a la universalidad y calidad del sistema sanitario público y realizada de manera fraudulenta”, destacando que “los tres últimos gerentes del SAS están imputados” y recordando que “se troceaban contratos y se daban a dedo”.
Además, ha mencionado el “caso de Almería, que era sistémico y no solo un asunto de mascarillas”. La política anticipa que el PP intentará “sacar pecho, como en el tema de los cribados, y culparán a las mujeres que se han hecho los cribados, a los profesionales sanitarios y a la oposición”. Finalmente, ha predicho que Moreno negará los problemas diciendo “niego la mayor, tiro para adelante como si no pasara nada y digo que la situación no la he provocado yo, sino que la han provocado otros”.
“Y, mientras tanto, el sistema sanitario sigue sufriendo”, concluyó Gómez.