El Parlamento de Canarias ha dado luz verde este miércoles, por unanimidad, a una Proposición No de Ley que reclama habilitar medidas de apoyo y compensación para las explotaciones agrarias del archipiélago ante el reciente acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, que sitúa a las islas en un “momento de incertidumbre” en el que se ponen en riesgo “la salud --ante una posible ausencia de control por el libre comercio-- y “el futuro” del sector, sometido a una competencia considerada desleal.
La iniciativa, presentada por el Grupo Coalición Canaria, demanda específicamente que los productos importados cumplan de forma estricta los estándares europeos de calidad, sanidad y seguridad alimentaria, al tiempo que se articula una compensación para los productores canarios por las exigencias ambientales y territoriales que soportan.
“Se trata de solicitar un paraguas de protección, de compensación. En concreto, esta PNL habla de supervisar, de controlar, de vigilar. Está muy bien castigar, por la vía penal, a los malos, a los infractores, a los que intentan, con la miseria de la gente, sacar rentabilidad, pero para eso hay que inspeccionarlos”, ha defendido el portavoz nacionalista Francisco Linares durante el debate.
Linares ha recogido las reivindicaciones del sector primario, que en fechas recientes se ha movilizado en las calles de las islas ante la situación de inseguridad que atraviesa. Entre sus demandas figura la incorporación de “cláusulas espejo” en los tratados comerciales, con el fin de asegurar la reciprocidad en el cumplimiento de la normativa comunitaria.
“La UE debe garantizar tanto la seguridad alimentaria como la reciprocidad y en caso contrario el acuerdo se debería revisar, modificar o anular”, recogía uno de los apartados del texto original impulsado por CC, que posteriormente fue ajustado con enmiendas de los distintos grupos con representación en la Cámara autonómica.
Nieto Fernández (Vox) ha trasladado el respaldo de su formación a la PNL y ha señalado que, aunque se apoyan los acuerdos internacionales, no se puede estar a favor de aquellos con “unas condiciones que se pueden cargar la agricultura” en las islas. “Es un lobo vestido, camuflado, de cordero, y que puede provocar una enfermedad terminal en el campo canario”, ha remachado.
Por parte de NC-BC, Luis Campos ha reconocido que Mercosur “es un problema” añadido para el campo canario, pero ha insistido en que debe ser “dimensionado”, ya que “es el menor de todos” los que afronta el sector. Ha criticado la falta de dotación económica específica por parte del Ejecutivo, que incrementa su presupuesto global pero no en la misma medida para la agricultura regional: “Un daño es tener, hoy, 12 millones de euros menos para el sector”, ha subrayado Campos, quien considera que el efecto del acuerdo en cultivos como el plátano o la piña será “residual”.
Desde Asamblea Herreña Independiente y Asamblea Socialista Gomera, sus portavoces han reiterado que Canarias, como región ultraperiférica, constituye un “territorio más frágil” que otros en el contexto del pacto UE-Mercosur. “La bajada de precios repercutirá en el sector, ante los sobrecostes de producción que tenemos en Canarias por la lejanía, así como por las mejores normas laborales, los controles fitosanitarios y las reglas de sostenibilidad que tenemos”, ha señalado el diputado Ramos Chinea (ASG).
El Grupo Popular ha incidido en la necesidad de que el archipiélago reciba “medidas compensatorias” frente al posible impacto del acuerdo sobre su sector primario. En relación con la seguridad alimentaria, ha mostrado su confianza en la aplicación de la normativa estatal, en particular la orden ministerial de 1987, que impediría la entrada de mercancías sin los controles fitosanitarios preceptivos.
El Partido Socialista, por su parte, ha puesto el foco en la urgencia de abordar los problemas estructurales del sector primario canario más allá de los efectos derivados del tratado entre Europa y Mercosur. Fumero García (PSOE) ha recordado la “decaída” de la producción ganadera y agrícola en las islas durante los últimos 40 años, una evolución que relaciona con la falta de recursos “suficiente” para el campo. “¿Por qué no hacemos el análisis de lo que hemos hecho mal? ¿por qué no nos paramos en la necesidad de aprobar los planes generales de ordenación para garantizar a nuestros productores la ampliación y adaptación de fincas más productivas”, ha planteado.
“El acuerdo de UE-Mercosur va a afectar poco, pero estamos muy tocados, y eso nos puede perjudicar mucho. Las necesidades del sector se solventan con presupuesto y dinero”, ha insistido, subrayando que el refuerzo económico y la planificación territorial son claves para la supervivencia del sector primario canario en el nuevo escenario comercial.