El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, subrayó este martes el “orgullo” que siente como canario por la reacción conjunta de la ciudadanía del archipiélago frente al “abandono” del Gobierno central y de la Unión Europea durante la crisis migratoria.
En su intervención de apertura del “Debate sobre el Estado de la Nacionalidad”, reconoció que la situación “mejor” tras la aprobación del decreto migratorio ha permitido cierto alivio, aunque avisó de que la “presión” en El Sahel continúa y no se descarta un nuevo “brote” de llegadas de pateras y cayucos.
Recordó que “cuando estábamos en nuestros peores momentos, cuando las llegadas eran incesantes, cuando en la isla de El Hierro se triplicó la población de la isla con la llegada de inmigrantes, este pueblo canario y la inmensa mayoría de su clase política aquí presente, y lo digo de verdad con orgullo y se me ponen los pelos de punta, estuvo a la altura de las circunstancias”.
Clavijo evocó la etapa de “desesperación” al no poder ofrecer una “respuesta digna” ni a las personas adultas ni a los menores migrantes, pero destacó que la sociedad canaria “supo estar a la altura” y “cambiar las cosas” gracias a una reforma legislativa que salió adelante con el respaldo del ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres.
En este contexto, señaló que el Papa Leon XIV visitará Canarias en junio con la intención de “destacar” la reacción del archipiélago ante la inmigración procedente de África. “Cuando las puertas se cerraban, su Santidad el Papa Francisco nos abrió las puertas y puso el foco internacional en este fenómeno”, apuntó.
A su juicio, “hoy están saliendo los menores, hoy estamos mucho mejor que hace un año y medio”, insistiendo en que, pese a la mejoría, el fenómeno migratorio sigue siendo un reto que exige vigilancia y coordinación institucional.