La XII Legislatura de las Cortes de Castilla y León se pondrá en marcha este martes, 14 de abril, a las 11.30 horas, con la sesión constitutiva de un Parlamento formado por 82 procuradores, uno más que en la etapa anterior tras sumar Segovia un escaño por el aumento de población. El inicio del mandato llega marcado por la incógnita sobre quién ocupará la Presidencia de la Cámara, un puesto que, salvo giro inesperado en las negociaciones de última hora, recaerá en un representante del Partido Popular.
El secretario autonómico del PSOE, Carlos Martínez, reiteró este viernes que los socialistas, con 30 de los 82 procuradores, renuncian a presentar candidato a la Presidencia del Legislativo y centrarán sus aspiraciones en los dos puestos que les corresponden en la Mesa —la Vicepresidencia segunda y la Secretaría segunda—. A ello se suma la negativa explícita de Vox a facilitar “nunca” una Presidencia del Partido Socialista, que en cualquier caso habría necesitado el respaldo del Grupo Mixto para superar al PP.
A diferencia de las dos legislaturas anteriores, el Partido Popular ha subrayado en esta ocasión su “legitimidad” para presidir las Cortes de Castilla y León, apoyándose en los resultados de las elecciones del 15 de marzo, en las que fue la fuerza más votada y reforzó su representación con dos escaños más, hasta alcanzar los 33, respecto a 2022.
El Reglamento de las Cortes establece que el presidente de la Cámara puede ser elegido en una primera votación si logra la mayoría absoluta, fijada en 42 procuradores, nueve más de los que suma el PP. Para alcanzar esa cifra en la votación secreta y en urna, los populares necesitan el apoyo afirmativo de Vox.
Si el aspirante no consigue la mayoría absoluta en ese primer intento, se repetirá la votación y bastará la mayoría simple, es decir, más votos a favor que en contra. En el supuesto, poco probable en este caso, de que hubiera más de dos candidatos en la primera ronda, sólo pasarían a la segunda los dos procuradores con mayor respaldo inicial, resultando elegido quien obtenga más ‘síes’ que ‘noes’.
Este mecanismo no se aplica a las votaciones posteriores para las dos vicepresidencias y las tres secretarías de la Mesa, que se decidirán en una única ronda, saliendo elegidos quienes obtengan más apoyos. En este contexto, Carlos Pollán admitió el viernes que “no sería factible” que Vox ocupara dos puestos en el órgano de Gobierno del Parlamento —algo que sólo sería posible si alguno de los dos grandes partidos renunciara a presentar candidatura a alguno de los cargos—.
Un Parlamento con seis partidos, cuatro grupos y un Grupo Mixto a tres
Otra de las grandes novedades de la XII Legislatura es la nueva configuración del hemiciclo. Las Cortes de Castilla y León contarán ahora con cuatro grupos parlamentarios, frente a los cinco del mandato anterior. Los resultados del 15 de marzo han otorgado grupo propio a PP (33 escaños), PSOE (30) y Vox (14), mientras que se ha conformado un heterogéneo Grupo Mixto con tres formaciones: los tres procuradores de UPL, que mantiene su representación, uno de “Por Ávila” y otro de Soria ¡Ya!.
Este reparto dibuja un escenario distinto al de la XI Legislatura, en la que había cinco grupos integrados por ocho partidos, entre ellos Unidas-Podemos y Ciudadanos, que han desaparecido del nuevo Parlamento autonómico. También Soria ¡Ya! ha visto mermada su presencia, al conservar sólo uno de los tres escaños que le permitieron formar grupo propio junto a UPL, mientras que PP, PSOE y Vox han incrementado su número de procuradores —dos más los dos primeros y uno el tercero—.
La sesión constitutiva comenzará con la llamada Mesa de Edad, que estará presidida por José María Eiros (PP), con Diego Vallejo (PSOE) y Ángel Porras (PP) como secretarios. Después se procederá a la elección de la nueva Mesa de las Cortes que, tras la reforma del Reglamento en el noveno mandato, mantiene seis puestos: la Presidencia, dos vicepresidencias y tres secretarías.
Una vez concluidas las votaciones, los miembros elegidos se incorporarán a sus asientos en la Mesa y, a continuación, el presidente electo prestará y solicitará al resto de procuradores el juramento o promesa de acatar la Constitución y el Estatuto de Autonomía, mediante la fórmula de la jura o promesa. Tras finalizar el llamamiento, el presidente declarará formalmente constituidas las Cortes de Castilla y León de la XII Legislatura y levantará la sesión.
Recorrido histórico de la Presidencia de las Cortes
El primer presidente de las Cortes de Castilla y León fue el catedrático Dionisio Llamazares, procurador del PSOE por Valladolid, que dirigió el Legislativo en la I Legislatura, entre 1983 y 1987. Ese periodo coincidió con la Presidencia de la Junta a cargo del también socialista Demetrio Madrid, que dimitió en 1986 tras ser procesado en un caso de justicia laboral del que resultó finalmente absuelto.
Tras la salida de Demetrio Madrid, su consejero de Interior y Administración Territorial, José Constantino Nalda, asumió la Presidencia de la Junta hasta 1987, convirtiéndose en el segundo y último jefe del Ejecutivo autonómico del PSOE en Castilla y León.
La II Legislatura se inició en 1987 con Carlos Sánchez-Reyes al frente de las Cortes, al acceder como procurador por Valladolid por el Centro Democrático Social (CDS). Este veterano político, historiador y economista, volvió a la primera línea en 2015 cuando, con 76 años, se afilió a Podemos para concurrir a las elecciones generales como candidato por Palencia, aunque no logró escaño.
El mandato de Sánchez-Reyes al frente del Legislativo coincidió con la etapa de Alianza Popular en la Junta, primero con José María Aznar (1987-1989) y después con el soriano Jesús Posada (1989-1991).
En 1991, el salmantino Manuel Estella Hoyos, procurador del Partido Popular, asumió la Presidencia de las Cortes de Castilla y León. Fue la figura central del Parlamento en los III, IV y V mandatos —de 1991 a 1995, de 1995 a 1999 y de 1999 a 2003—, lo que le convierte en el presidente más longevo de la institución.
Los años de Estella coincidieron con la hegemonía del PP en la Junta: primero con el soriano Juan José Lucas, que gobernó de 1991 a 2001, y después con el burgalés Juan Vicente Herrera, que se mantuvo al frente del Ejecutivo autonómico hasta 2019, con mayorías absolutas hasta la última legislatura, en la que necesitó el apoyo de Ciudadanos.
El segundo periodo más prolongado en la Presidencia de las Cortes lo protagonizó también un dirigente del PP, José Manuel Fernández Santiago, procurador por Ávila, que ocupó el cargo en las VI y VII Legislaturas, ambas bajo los gobiernos de Juan Vicente Herrera.
La VIII Legislatura trajo como novedad la llegada de la primera mujer a la Presidencia del Parlamento autonómico: María Josefa García Cirac, procuradora del PP por Salamanca. En el siguiente mandato, la IX, cedió el testigo a la segoviana Silvia Clemente, que “dio la campanada” en febrero de 2019 al dimitir como presidenta de las Cortes y abandonar el PP para optar a la Presidencia de la Junta por Ciudadanos en unas primarias que ganó pero que fueron invalidadas.
Clemente fue reemplazada por el procurador por Burgos Ángel Ibáñez, último presidente de las Cortes de Castilla y León del PP, ya que los dos siguientes han sido Luis Fuentes, de Ciudadanos, y Carlos Pollán, de Vox, fruto de los acuerdos de gobierno con los populares, que cedieron la Presidencia del Legislativo a sus socios minoritarios.