La falta de acuerdo con Junqueras sobre el IRPF coloca al Govern al borde de un adelanto electoral con impacto directo en la estabilidad de Pedro Sánchez
Moncloa asume el escenario: sin Presupuestos, habrá urnas
El Gobierno central da por hecho que si ERC no respalda las cuentas catalanas, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, convocará elecciones anticipadas.
Así lo publica El Español, que señala que en Moncloa consideran muy difícil salvar la legislatura catalana si no hay acuerdo antes del 20 de marzo, fecha clave en la tramitación presupuestaria en el Parlament.
El bloqueo no es menor: afecta directamente al equilibrio parlamentario de Pedro Sánchez en el Congreso. Si Cataluña entra en campaña, ERC y Junts necesitarían distanciarse del PSOE, lo que haría prácticamente inviable aprobar los Presupuestos Generales del Estado.
El IRPF, el gran escollo entre Illa y Junqueras
El núcleo del conflicto es la exigencia de ERC de gestionar y recaudar íntegramente el IRPF en Cataluña. Una demanda que choca frontalmente con la posición de la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, que mantiene el veto a modificar la Ley Orgánica de Financiación Autonómica.
Según recoge la información, los contactos entre Illa y Oriol Junqueras son intensos y seguirán aumentando, pero la confianza está deteriorada. ERC amagó con presentar una enmienda a la totalidad. Eso abriría automáticamente la puerta a un adelanto electoral.
En las últimas horas se han producido gestos de acercamiento: ampliación de plazos para enmiendas, una proposición de ley sobre el Consorcio de Inversiones y la reactivación del diálogo sobre financiación. Pero el tiempo corre.
20 de marzo: la fecha límite
El calendario es claro:
- Entre el 18 y el 20 de marzo se votarán las enmiendas a la totalidad.
- Si no hay acuerdo, Illa podría anunciar elecciones.
- El clima electoral catalán haría casi imposible pactar los Presupuestos estatales.
- Moncloa ya asume que aprobar cuentas en 2026 es “casi imposible”, según la información de El Español.
Y el margen político se reduce: en abril, Montero dejará el Gobierno para centrarse en Andalucía, lo que limita aún más la capacidad negociadora del Ejecutivo.
¿A quién convienen las elecciones?
La paradoja es que nadie quiere formalmente el adelanto, pero todos se preparan para él.
ERC no lo teme especialmente: las encuestas no le son tan adversas como a Junts, que compite ahora con el crecimiento de Aliança Catalana.
Pero un adelanto cambiaría completamente el tablero:
- ERC y Junts tendrían que marcar distancias con Sánchez.
- El Gobierno central perdería apoyos clave.
- El calendario electoral de 2026 se intensificaría aún más (Extremadura, Aragón, Castilla y León, Andalucía… y Cataluña).
- El llamado “carrusel electoral” podría acelerarse.
Un presupuesto expansivo que puede quedar en papel
El proyecto presentado por el Govern asciende a 49.162 millones de euros, un 22,8% más que el último aprobado en 2023. Incluye:
- 1.900 millones adicionales para vivienda
- Refuerzo en sanidad con casi 6.000 contrataciones
- Más de 4.000 nuevos docentes
- Aumento del 35% en seguridad
- Illa lo definió como “el presupuesto más ambicioso que necesita Cataluña”.
Pero sin ERC, todo quedaría en punto muerto.