El Parlament ha dado luz verde a la Proposición de ley que modifica el régimen sancionador de la Ley ferroviaria, con la que se endurecen de forma notable las multas por conductas que destruyan, dañen o alteren la infraestructura ferroviaria y los convoyes, especialmente los grafitis. Las nuevas sanciones irán desde una simple advertencia o una multa de hasta 18.000 euros para las infracciones leves, hasta un máximo de 900.000 euros para las consideradas muy graves.
La propuesta, impulsada por PSC-Units, se tramitó por el procedimiento de lectura única, acordado en el pleno del pasado 15 de abril, y ha quedado aprobada este miércoles con el respaldo de todos los grupos parlamentarios a excepción de Comuns y la CUP, que han votado en contra.
Con la reforma, se triplican los importes que fijaba hasta ahora la normativa: las infracciones leves conllevarán una advertencia o una sanción económica de hasta 18.000 euros; las graves se castigarán con multas de entre 18.001 y 90.000 euros, y las muy graves se sancionarán con cantidades de entre 90.001 y 900.000 euros.
El propósito del nuevo texto es reforzar el castigo a las acciones que destruyan, deterioren, alteren o modifiquen elementos del sistema ferroviario, incluido el material rodante, así como las pintadas en instalaciones y trenes que "comporten su deslucimiento y que requieran la parada total o parcial" del servicio.
El pleno ha tumbado las enmiendas registradas por Comuns y la CUP, formaciones que también han rechazado la propuesta en la votación definitiva.
En cambio, sí se han incorporado las enmiendas transaccionales y al articulado presentadas por PSC-Units y Junts, que han salido adelante.
Coste millonario de la limpieza de grafitis
En la exposición de motivos, la iniciativa advierte de que, según cifras de Renfe, en 2023 la retirada de grafitis de los trenes supuso en Catalunya un gasto de 11,6 millones de euros, lo que equivale a unos 32.000 euros cada día.
El texto ha llegado al debate y aprobación final este miércoles, siete meses después de que el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, anunciara la presentación de la proposición de ley para elevar las sanciones por pintadas en trenes: "Eso de pintar los trenes se ha acabado", subrayó entonces.