El conseller de Política Lingüística de la Generalitat, Francesc Xavier Vila, ha señalado este miércoles que el Govern llevará a cabo todo lo que esté a su “alcance” para preservar y reforzar el modelo de escuela catalana.
Lo ha expuesto en la Comisión de Política Lingüística del Parlament al hilo del auto del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC), que deja sin efecto de forma provisional varios artículos del decreto 91/2024 sobre el régimen lingüístico en la enseñanza no universitaria, y subraya que sus efectos prácticos han sido “muy limitados”.
“Es un simple pronunciamiento que no tiene consecuencias prácticas” y recuerda que la normativa vigente en materia de usos lingüísticos en los centros educativos continúa siendo la LEC, los artículos del decreto declarados conforme a la ley, además de la ley sobre el uso y el aprendizaje de las lenguas oficiales en la enseñanza no universitaria.
Vila explica que la entidad recurrente reclamaba que el TSJC ordenara paralizar de forma inmediata los proyectos lingüísticos que fijaban el catalán como única lengua vehicular, y sostiene que el Govern valora de forma positiva que el tribunal dejase claro que “no es función suya determinar cómo debe ser la normativa de la Generalitat”.
Insiste en que la política lingüística en el ámbito educativo la define el Govern con criterios sociolingüísticos y pedagógicos, “buscando el consenso activo del máximo de actores posibles del sistema educativo”, y se muestra convencido de la fortaleza jurídica del modelo de escuela catalana, que recuerda que cuenta con el aval del Tribunal Constitucional.
Subraya que la política lingüística del Govern “actúa en coherencia” con el Pacte Nacional per la Llengua, que establece que el catalán debe ser lengua vehicular y de aprendizaje en el sistema educativo y en los dispositivos de acogida del alumnado recién llegado.
Uso del catalán en las aulas
Vila ha querido detenerse en el uso real del catalán en la educación, y ha aludido a datos de 2006, cuando un 10% del profesorado afirmaba que nunca utilizaba el catalán y en 2013 también se registró un porcentaje significativo, por lo que enfatiza: “La idea de que la enseñanza en Catalunya ha sido 100% en catalán de momento no la hemos encontrado”.
Entre los retos, apunta que en los últimos 10 o 15 años ha aumentado la presencia de alumnado no catalanoparlante procedente de todo el mundo en el sistema educativo catalán, y que se ha producido además una irrupción generalizada de los dispositivos digitales, que “básicamente funcionan en castellano”.
“Un alumnado cada vez más diverso que construye sus referencias lingüísticas más a través de pantallas y contenidos globales vehiculados sobre todo en castellano, desvinculados del entorno inmediato muchas veces, mientras disminuye el papel de la escuela”, añade.
Asimismo, indica que, según un informe del Síndic de Greuges de Catalunya de 2021, en la mayoría de ámbitos, tanto en el entorno familiar y de amistades como en las redes sociales y en el consumo audiovisual, se observa “un claro predominio del castellano”.
Que más alumnos se apropien de la lengua
Entre las actuaciones en marcha, recuerda que desde septiembre del año pasado se han ampliado las aulas de acogida, que han pasado de 1.363 dotaciones a 1.635; y resalta que el Consorci per a la Normalització Lingüística ha ofrecido más de 2.700 plazas de formación de nivel C2 dirigidas al profesorado.
Vila considera que es necesario reforzar la competencia oral y escrita y que más estudiantes “se hagan suya la lengua, independientemente de su origen”; y recalca que el modelo de escuela catalana requiere recursos, estabilidad y una actualización frente a los desafíos actuales, algo que ve factible.
Debate parlamentario
Durante el turno de intervenciones, la diputada de Junts Carme Renedo augura que probablemente la ciudadanía catalana volverá a salir “de nuevo a la calle para defender la escuela y la lengua”; la republicana Irene Aragonès sostiene que no basta con respaldar el decreto si después los centros no reciben indicaciones claras; y, por parte del PP, Cristian Escribano reprocha que desde hace muchos años se ha convertido la lengua en un factor de confrontación.
El diputado de Vox Manuel Jesús Acosta subraya que “ya no existe amparo normativo que permita sostener un modelo educativo monolingüe en catalán”; Susanna Segovia (Comuns) insta a prepararse ante la ofensiva judicial; la ‘cupaire’ Pilar Castillejo opina que son necesarias más medidas para reforzar el uso del catalán en el aula; e Imma Ferret (PSC) reivindica que el modelo de escuela catalana se fundamenta en la cohesión social, la equidad y la no segregación por lengua.