Ayuso acusa a la izquierda de querer controlar el pasado para desviar responsabilidades

Ayuso acusa a la izquierda de usar la memoria histórica para desviar culpas, en un tenso choque con Más Madrid por la Real Casa de Correos.

1 minuto

Ayuso acusa a la izquierda de querer controlar el pasado para desviar responsabilidades
Añadir DEMÓCRATA en Google

Publicado

1 minuto

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha sostenido que a la izquierda le gusta “controlar el pasado” con el fin de “fomentar que la culpa de los males sea de otros y nunca de las administraciones”.

Ayuso ha realizado estas declaraciones durante la sesión de control del Pleno de la Asamblea de Madrid, en respuesta a una cuestión planteada por la portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot, quien la ha calificado de “acomplejada sin credenciales democráticas” por su rechazo a reconocer la Real Casa de Correos como Lugar de Memoria por haber albergado la sede de la Dirección General de Seguridad en la etapa franquista.

En los últimos días, la Justicia ha suspendido de forma cautelar esta catalogación, después de admitir las medidas solicitadas por el Gobierno regional frente a la decisión adoptada por el Ejecutivo central.

Al iniciar su intervención, la dirigente madrileña ha subrayado que fue el PSOE quien decidió que la Real Casa de Correos se convirtiera en sede de la Presidencia de la Comunidad y ha remarcado que Izquierda Unida “durante estas décadas” se ha “callado” ante este hecho.

La jefa del Ejecutivo autonómico ha reprochado a Más Madrid que la “base de sus políticas” pase por “destruir la clase media para multiplicar la pobreza” y “fomentar que la culpa de los males de unos sean de otros y nunca de las administraciones”.

“Por eso les gusta tanto controlar el pasado como hacen en las narcodictaduras para culpar a personas que ya no están en vida en lugar de responsabilizarse del presente y del futuro de sus ciudadanos”, ha remachado.

En su turno, Bergerot ha criticado que Ayuso la invitara en el Pleno a preguntar a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, “qué hay en la calle Guatemala 24, en Ciudad de México” bajo tierra --el Huei Tzompantli de Tenochtitlan que incluye los huesos humanos de sacrificios rituales--.

“Es curioso, presidenta, que usted sepa lo que hay debajo de la calle Guatemala 24, en la Ciudad de México, y no quiera que se sepa que hay debajo de su despacho, en la Puerta del Sol”, ha reprochado. A renglón seguido, ha insistido en que, “porque los madrileños tienen derecho a saberlo y recordarlo”, allí se “detenía y torturaba a los demócratas durante el franquismo”.