La consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila, ha defendido este jueves que en la región no se han “recortado derechos” a las personas trans, frente a las duras críticas de la diputada de Más Madrid Carla Antonelli, que la ha acusado de “revolcarse en el fango del odio y de la transfobia”.
El cruce de reproches se ha producido durante la sesión de control al Gobierno en el Pleno de la Asamblea, donde Antonelli ha reprochado a Dávila que, como integrante del Ejecutivo autonómico, debería “defender a las personas trans” de la Comunidad de Madrid y, sin embargo, lo que hace es “ponerlas en peligro, señalarlas, estigmatizarlas y azuzar el miedo”.
Dávila, por su parte, ha puesto el acento en el “malestar y las críticas” expresadas por algunas mujeres que consideran que hay personas que se amparan en la ley trans estatal para “obtener beneficios”.
Para la diputada de Más Madrid, estas declaraciones de la consejera solo sirven para “crear alarmismo y sensacionalismo”. Tras recordar que “¿Es que le parece poco que una de cada cuatro personas trans haya recibido acoso, insultos e incluso abusos sexuales en el último año?”, ha concluido con un mensaje directo al Gobierno regional: “Por eso le digo una cosa. Déjense ustedes de esparcir mierda sobre nuestras vidas”.
Antonelli ha cuestionado además si le pareció insuficiente “intentar derogar la ley trans y LGTBI de la Comunidad de Madrid unas navidades” en las que, según ha denunciado, se “llenaron las manos de sangre”. “No se olvide usted que ahora se revuelcan como auténticos gorrinos y gorrinas en el fango del odio y de la transfobia”, ha añadido.
La visión del Gobierno regional sobre la convivencia en Madrid
Ante estas acusaciones, la consejera ha lamentado que la diputada de Más Madrid proyecte “siempre una imagen distorsionada de la región que es una sociedad abierta, plural y respetuosa, donde se vive en libertad”.
En su intervención, Dávila ha defendido que la ciudadanía madrileña es la primera en rechazar “cualquier forma de odio y discriminación” y ha remarcado que la Comunidad de Madrid denuncia todos los delitos de odio y presta atención a las víctimas, persiguiendo “cualquier conducta que ataque la dignidad de una persona”.
Ha destacado que “En la Comunidad de Madrid las denuncias por discriminación sexual han descendido un 70% en los últimos dos años. Eso no significa conformismo, solo nos duele, nos duele y nos obliga. Pero demuestra que la realidad no es esa imagen oscura que usted nos cuenta”, ha indicado.
Según la consejera, Madrid registra actualmente niveles de delitos de odio por debajo de los de Cataluña o el País Vasco y continúa siendo “refugio para personas que vienen de todo el mundo buscando algo muy sencillo, vivir en paz”.
Dávila ha recordado que “Usted misma lo ha reconocido, que esta región es la casa de muchas transexuales latinoamericanas que huyen de la violencia. Y tiene razón, Madrid es casa. Y mientras tanto, ustedes guardan silencio ensordecedor ante lo que ocurre en Irán o Palestina. Por ejemplo, donde la orientación sexual, se castiga con cárcel, violencia e incluso muerte. Su comparación es injusta”, ha apostillado.