PP y Vox han sacado adelante de forma conjunta en la Asamblea de Madrid una reclamación al Gobierno central de Pedro Sánchez para que establezca una “prioridad nacional” vinculada al “arraigo real, duradero y verificable”.
Es el primer entendimiento entre ambas formaciones en Madrid en torno a este concepto, que ya figura como eje de los acuerdos de Gobierno entre PP y Vox en Aragón y Extremadura.
En el Pleno de la Cámara de Vallecas se ha debatido una Proposición No de Ley (PNL) registrada por Vox, sobre la que el Grupo Popular ha presentado una enmienda de sustitución con un texto alternativo. En este documento se insta al Ejecutivo de España a diseñar una política migratoria “clara y responsable” para evitar “situaciones de irregularidad”.
El texto consensuado reclama también impulsar “el acceso a todas las ayudas, subvenciones y prestaciones públicas inspirándose en el principio de prioridad nacional, que procure la asignación prioritaria de los recursos públicos a quienes mantienen un arraigo real, duradero y verificable con el territorio”.
Entre las medidas sugeridas se propone fijar un “periodo mínimo reforzado de arraigo”, relacionar el acceso a las ayudas con la trayectoria de cotización, la permanencia y la contribución, y dejar fuera de las prestaciones y servicios sociales estructurales a quienes estén en situación irregular, salvo en supuestos de “urgencia vital”.
Los ‘populares’ reclaman aplicar esa prioridad nacional también en el acceso a la vivienda “adecuado a la legalidad vigente”, de modo que los recursos públicos se orienten primero a quienes tengan un “arraigo real, duradero y verificable en el territorio”. Entre los criterios de arraigo plantean excluir a personas condenadas por okupación y piden igualmente derogar el real decreto de regularización de migrantes.
La propuesta original de Vox exigía “garantizar la prioridad nacional y la sostenibilidad del Estado de bienestar de los españoles”, repatriar a “todos los inmigrantes que se encuentren de forma ilegal” en el país y fijar la “prioridad nacional en el acceso a todas las ayudas sociales, los servicios públicos y programas”.
Según Vox, este principio debía proteger a los “españoles en todos los frentes de la vivienda”, restringir la atención sanitaria a migrantes en situación irregular salvo en casos de “asistencia sanitaria, urgente, inmediata y de carácter vital” y contemplar también la derogación de la regularización de migrantes.
“Prioridad nacional no significa nada”
En los pasillos de la Asamblea, el portavoz del PP, Carlos Díaz-Pache, ha subrayado que su partido mantiene intacta su posición y que ha defendido “exactamente lo mismo”, al tiempo que ha señalado que “prioridad nacional no significa nada” si no se concreta.
“Prioridad nacional, si se entiende como que los españoles, independientemente de su situación, tienen una prioridad respecto a los extranjeros, independientemente de su situación, en muchos casos, sin acceso a muchos servicios, pues sería una cuestión ilegal que no podríamos compartir”, ha explicado, en alusión al enfoque de Vox.
En contraste, ha apuntado que, si el concepto se interpreta como prioridad del arraigo y no del “origen o la nacionalidad”, se encuadra en la línea que defiende el PP. “Nosotros en la Comunidad de Madrid siempre hemos defendido y hemos puesto en marcha políticas que premian el arraigo como es razonable”, ha concluido.
Debate parlamentario
Durante el debate de la PNL, la diputada Mónica García ha intervenido para fijar la postura del PP y ha reprochado a Vox que vuelva con “una nueva iniciativa estéril debatida y rebatida” en la Cámara madrileña en varias ocasiones.
Frente al planteamiento de Vox, ha sostenido que “prioridad nacional sí, pero la de siempre, la que marca el sentido común, prioridad para las personas con arraigo real, que trabajan, que cotizan y que contribuyen en la región”.
García ha insistido en que no bastan los “eslóganes”, sino “propuestas contundentes” acompañadas de las leyes necesarias para hacerlas efectivas. “Cada vez que vienen a esta Asamblea a hablar de prioridad nacional, al final siempre nos queda esa sensación de que ustedes mismos ni tan siquiera saben lo que es”, ha remachado.
Vox reivindica su iniciativa
Por parte de Vox, su portavoz parlamentaria, Isabel Pérez Moñino, ha defendido el texto inicial al considerar que en España, “como en cualquier nación”, los recursos “no son infinitos” y es preciso decidir “en quién se pone el foco”. Ha reivindicado la necesidad de construir un “nosotros” porque, a su juicio, sin ese vínculo común no existe “una responsabilidad compartida, un proyecto común y un futuro que sostener”.
“En España, y en este experimento fallido del Madrid de todos los acentos, llevamos demasiado tiempo olvidando ese nosotros, demasiado tiempo sin ordenar prioridades, sin asumir responsabilidades concretas”, ha afirmado Moñino, que también ha cargado contra la regularización, a la que ha asociado con “importar nuevas bolsas electorales” para compensar el “rechazo” hacia la izquierda de los habitantes del país.
La portavoz ha recordado al PP que la prioridad nacional ha sido determinante en los pactos de Extremadura y Aragón y ha criticado que la presidenta madrileña calificara ese principio de “inconstitucional”.
“La realidad tiene la mala costumbre de acabar entrando incluso en los despachos más blindados de la Puerta del Sol. En Extremadura y en Aragón el debate ya ha comenzado. Allí el PP se ha asentado con Vox y ha terminado admitiendo algo que millones de españoles consideran de puro sentido común, que una nación tiene obligaciones prioritarias con su propio pueblo”, ha sentenciado, advirtiendo a Ayuso de que, a su juicio, también tendrá que pactar con Vox tras las elecciones de 2027.
PSOE dice que PP “baila al son que toca Vox”
En nombre del PSOE ha intervenido Juanjo Marcano, que ha acusado a los “voluntarios del odio y la xenofobia proponer nada que mejore la vida de la gente” y ha situado el concepto de “prioridad nacional” en la tradición del ‘lepenismo’ francés, que a su vez se inspiró en “los ultras alemanes”.
“Ustedes dicen que hay que segregar a ciudadanos. Primero, los de aquí. ¿Cómo va esto? ¿Entregarán una cartilla para saber a quién tiene derecho al pan o quién tiene derecho a la luz o al agua? ¿Será una cartilla digital?”, ha preguntado, reclamando que se aclare “quién es español”.
Después, el socialista ha trazado un paralelismo entre la propuesta de Vox y el proceso de deshumanización aplicado por los nazis contra los judíos antes del Holocausto, y ha recalcado que la PNL vulnera el principio de igualdad recogido en la Constitución.
Además de criticar a Vox, ha censurado el papel del PP, al que acusa de haber “dejado de ser un partido con sentido de Estado” y ahora “baila el son que toca Vox”. “Presentan una enmienda para intentar no quedarse descolgados cuando deberían salir aquí a rechazar frontalmente esta aberración”, ha afeado.
Más Madrid reprocha a Vox querer “esclavos modernos”
En último lugar ha intervenido el diputado de Más Madrid Samuel Escudero, que ha calificado la propuesta de Vox de “estafa disfrazada de falso patriotismo” y ha asegurado que la formación de Moñino “dinamitan los cimientos de la convivencia” en los barrios.
Según Escudero, la inmigración que debería centrar la preocupación es la del “capital depredador que llega desde Wall Street para comprar edificios enteros en Usera, Vallecas o Carabanchel” y no la de quienes llegan “a buscar un futuro”.
“Quieren esclavos modernos. Gente que doble el lomo bajo un plástico a 40 grados para que ustedes tengan fruta barata. Pero que desaparezcan de su vista en cuanto entran en un centro de salud. Quieren el servicio, pero desprecian el servidor”, ha concluido.