La expresidenta del Gobierno de Navarra, Uxue Barkos (Geroa Bai), ha reiterado este martes que durante su mandato, entre 2015 y 2019, en las adjudicaciones realizadas por su Ejecutivo no se produjo “caso alguno de corrupción” y ha subrayado que esto “ha quedado perfectamente acreditado” en los trabajos de la comisión de investigación del Parlamento de Navarra sobre adjudicaciones públicas.
Durante su comparecencia en la comisión, Barkos ha señalado que acudía a la Cámara “con la satisfacción de haber visto perfectamente defendida la legalidad de las obras que aquí han sido analizadas habiendo sido adjudicadas a lo largo de mi Gobierno”. Ha recordado que “dijimos desde el principio que no existía caso alguno de corrupción. Creo que ha quedado perfectamente acreditado a lo largo de esta comisión, pero, en cualquier caso, comparezco con el ánimo de colaborar en toda la información que me sea solicitada y que corresponda al objeto de esta comisión”.
La exjefa del Ejecutivo foral, que ha estado cerca de tres horas respondiendo a las preguntas de los grupos, ha insistido en que “dijimos desde el principio que no existía esa realidad” de una supuesta corrupción en su Gabinete, aunque ha admitido que “más allá de que algunos procedimientos sean perfectamente mejorables”.
Barkos ha recalcado que nunca dio instrucciones a ningún responsable de su Gobierno para orientar las adjudicaciones hacia Acciona o Servinabar. “Jamás, nada, ni por asomo parecido”, ha aseverado, y ha añadido que “de ninguna manera” llegó a sospechar de la presunta trama de corrupción investigada por la UCO de la Guardia Civil.
La expresidenta ha apuntado que “si al final los tribunales detallan efectivamente que lo que la UCO apunta es así, Navarra no es, ni mucho menos por dimensión, el ámbito de desarrollo de esa trama”.
Ha explicado que, cuando tuvo conocimiento del informe de la UCO, su primera reacción fue de “incredulidad” y “perplejidad”, y ha recordado que “en aquel momento además hay un primer intento de vincular aquello al Gobierno que yo presidí y por lo tanto mi defensa ahí fue convencida, y ha quedado perfectamente acreditado a lo largo del trabajo que vienen haciendo ustedes en esta comisión”. Ha recalcado igualmente que el Gobierno que encabezó no otorgó un trato de favor a Servinabar, sociedad administrada por Antxon Alonso.
En su intervención, Barkos ha relatado que conoció a Antxon Alonso en el contexto del proyecto Mina Muga, donde él participaba como miembro del equipo de Geoalcali, promotora de la iniciativa. Ha matizado, sin embargo, que mantuvo “muy pocas reuniones” oficiales con Alonso, ya que la tramitación del proyecto pasó al Ministerio al afectar a territorio tanto de Navarra como de Aragón.
En relación con un correo electrónico que, según la UCO, Antxon Alonso habría redactado para remitirlo a Uxue Barkos sobre distintos aspectos de Mina Muga, la exmandataria ha puntualizado que “no existe constancia de que ese correo fuera enviado al correo de la Presidencia del Gobierno, y es un correo que está hablando de cuál es la marcha de la Declaración de Impacto Ambiental, que se está tramitando en el Gobierno de España”.
Barkos ha indicado que mantuvo una “relación cordial” con Alonso, como “con tantos empresarios, no algo especial”, y ha asegurado que no ha vuelto a tener trato con él desde que se conoció la investigación de la Guardia Civil.
SIN INTROMISIÓN POLÍTICA EN LAS LICITACIONES
La expresidenta ha defendido que “jamás” tuvo conocimiento de “nada ni parecido” a una injerencia política en los procesos de licitación pública durante su etapa al frente del Gobierno navarro.
Aun así, ha advertido de que “una marca, y en este caso la marca Navarra, si se relaciona con un caso de corrupción, sufre un daño, pero sobre todo cuando se utiliza con cierto interés partidario y creo que a veces se ha producido algo así”. En este sentido, ha aludido a la tendencia a “remarcar la relación de determinadas personas en la conformación de un Gobierno, como si aquello manchara la legitimidad de un Gobierno”.
Interpelada por el portavoz de UPN, Javier Esparza, sobre si considera que se ha aclarado suficientemente la adjudicación de la duplicación de los túneles de Belate —ya fuera de su mandato—, Barkos ha respondido que “eso han de decirlo ustedes, han tenido unos cuantos meses, casi un curso político, nueve meses de comparecencias, donde además, salvo circunstancias, no se ha bloqueado nada”. “Han tenido ustedes la oportunidad de conocer extremos de manera bien profunda”, ha añadido.
Preguntada sobre si pondría la mano en el fuego por la adjudicación de Belate, ha recordado que “si estamos en una comisión de investigación es porque alguien tiene una duda sobre ese procedimiento, aquí no se trata de hacer actos de fe, se trata de llevar a cabo un trabajo donde el Legislativo navarro determine si ha sido o no”. “Eso les corresponde a ustedes”, ha recalcado.
En cuanto al modificado de la obra —que contó con reparo suspensivo de la Intervención—, ha indicado que Geroa Bai “no pedimos la dimisión de nadie y mucho menos de una persona concreta”, en alusión al director general de Obras Públicas, finalmente cesado. “Lo que pedimos fue revisar y creo que se hizo y llegamos, en ese sentido, a una solución que creo que fue de la satisfacción del procedimiento”, ha explicado.
Respecto a la adjudicación durante su mandato de cuatro obras a la UTE de Acciona con sociedades vinculadas a Antxon Alonso (colegio de Arbizu, Archivo del Palacio de Navarra, VPO en Erripagaña y Navarra Arena), ha defendido que ella no intervenía con los responsables de estas compañías, ya que “son licitaciones que se llevan a cabo con total normalidad, son obras que se llevan a cabo con total normalidad”, y ha apuntado que “hay una cierta controversia o diferencia, más que controversia, con el departamento concreto, que es la del Archivo General”.
Por su parte, el portavoz de UPN, Javier Esparza, ha sostenido que Servinabar “debió haber sido excluida de todas esas adjudicaciones” y ha argumentado que “Servinabar se constituye el 4 de septiembre de 2015 con un objeto social” que “nada tenía que ver con la obra pública y debía haber sido excluida de esos procesos porque estaban fuera de su objeto social”. Frente a ello, Barkos ha replicado que “esa es una opinión y la de la Intervención es otra completamente diferente”.
Sobre la adjudicación de las VPO de Erripagaña, la exdirigente ha señalado que “funcionaron los controles que debían haber sido”. “No voy a valorar algo, que pasados los controles, controles exhaustivos y fehacientes de la Administración de Navarra, está acreditado que son conforme a norma, que es lo que nos debería preocupar”, ha manifestado, insistiendo en que “con la norma en la época se cumplió perfectamente”.
El tono general de los interrogatorios ha sido correcto, aunque se han producido momentos de tensión durante el turno de Vox. Su portavoz, Emilio Jiménez, ha planteado diversas cuestiones relacionadas, entre otras, con la empresa del marido de Uxue Barkos, lo que ha llevado a la presidenta de la comisión a intervenir en varias ocasiones para instar a Vox a ceñirse al objeto de la comparecencia.
Al finalizar la sesión, Barkos ha valorado positivamente el clima en el que se ha desarrollado, si bien ha admitido que la intervención de Vox le ha dejado “peor sabor de boca, porque se ha alejado absolutamente del objeto de esta comisión”.
La expresidenta ha expresado un “agradecimiento público a las personas que han defendido en esta comisión el trabajo que llevaron a cabo aquellos años” de su Gobierno, “trabajo ajeno a cualquier atisbo de corrupción”, y ha reivindicado la gestión de su mandato. En este sentido, ha recordado que, al llegar al cargo, se encontró con una tesorería de 50 millones y que “en dos años teníamos ya un remanente de 631 millones”.