Chivite define el pacto de la segunda fase del Canal como una actualización de una herencia que rechaza

Óscar Chivite asume como “herencia” el modelo de financiación del Canal de Navarra, que rechaza pero afirma estar obligado a mantener y actualizar.

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El consejero de Cohesión Territorial del Gobierno de Navarra, Óscar Chivite, ha señalado este jueves que el acuerdo de financiación relativo a la segunda fase del Canal de Navarra constituye “una actualización” de una “herencia” que procede del año 2013 con UPN y ha recalcado que “si la pregunta es si me gusta este acuerdo, nada”. “Nada de nada, pero yo, como Gobierno, tengo la responsabilidad de asumir esos compromisos y continuarlos”, ha manifestado.

Chivite ha intervenido en el pleno del Parlamento en respuesta a una pregunta oral de EH Bildu sobre el aplazamiento hasta 2068 en la devolución del préstamo de los usos expectantes otorgados por Navarra a Canasa, y ha indicado que “me remito a las fórmulas de financiación para las obras del proyecto del Canal de Navarra que hemos heredado desde hace más de 25 años”.

El consejero ha recordado que el Canal de Navarra, ejecutado por la sociedad Canasa, “está financiado por 50% de fondos propios aportados por las Administraciones, que a su vez se divide en un 60% que aporta el Gobierno de España y otro 40% el Gobierno de Navarra; y el 50% restante del total de la inversión es financiado mediante la concertación de préstamos que se recuperarán mediante establecimiento de tarifas a los usuarios de regadío y abastecimiento”.

“Dentro de ese 50% que se ha de aportar mediante préstamos se enmarca el conocido anticipo económico en concepto de usos expectantes, que es el que el Gobierno de Navarra concertó con Canasa en vez de gestionarlo a través de una entidad privada y se acordó reintegrar el capital con un interés del 3%”, ha concretado el consejero, subrayando que dicho acuerdo recibió el visto bueno del Parlamento foral.

Chivite ha apuntado que el pacto alcanzado en el último mes es “solo una actualización de aquello”, dado que “modificar el sistema de financiación ejecutadas en la primera fase y la ampliación del Canal de Navarra en este momento podría generar inseguridad jurídica y económica, sobre todo a las y los usuarios que llevan años ya abasteciéndose de Itoiz”.

El responsable de Cohesión Territorial ha insistido en que “esto es un acuerdo firmado; esto viene como las herencias, con lo positivo y con las cargas”. “Si la pregunta es si me gusta este acuerdo, nada”, ha reiterado, para remarcar que no le agrada “nada” la forma en que UPN tramitó el expediente en 2013. “Nada de nada, pero yo, como Gobierno, tengo la responsabilidad de asumir esos compromisos y continuarlos”, ha reiterado.

Ha subrayado que “aquí no está en cuestión la devolución del préstamo de usos expectantes que el Gobierno de Navarra acordó en su día con Canasa”. “Los protocolos, los convenios, los contratos firmados por ambas Administraciones nos obligan”, ha dicho, antes de precisar que “los intereses que devengará los 77 millones que está prestando el Gobierno de Navarra devengarán un interés del 3% desde el inicio del préstamo; es decir, Navarra se convierte en una entidad financiera, en este caso, y tendrá una reversión en su día, en ese interés, y la prolongación conllevará más cargo de intereses que tendrán que pagar no Navarra, sino los usuarios, los usuarios de boca y los usuarios de regadío”. “Esto se hizo regular”, ha valorado.

Chivite ha asegurado que “lo que aseguro es que ese dinero va a revertir de forma muy positiva social y económicamente a Navarra, por la seguridad hídrica que nos aporta el Canal de Navarra y que otras regiones no pueden conseguir”.

El consejero ha añadido que “durante estos últimos años hemos estudiado una solución financiera” y que “por esa razón, y para favorecer unas tarifas asequibles de los usuarios regantes y abastecimiento de boca e industrial, hemos acordado tramitar el aplazamiento de la devolución de ese préstamo, tal y como recoge la propia ley de 2013, que ya preveía un alargo en la devolución”. “Se trata de favorecer a más del 80% de toda la población de la Comunidad foral, incluida la que vive en la Comarca de Pamplona, que ya bebe agua de Itoiz gracias al Canal de Navarra”, ha remarcado.

Por su parte, el parlamentario de EH Bildu Adolfo Araiz ha considerado que “hay que ser más serios y más claros” porque “esto es algo más que una actualización”. Ha detallado que “si nos va a costar la segunda fase del Canal, como han dicho ustedes, 373 millones de euros, de los cuales 63 se van a financiar mediante una aportación de capital, va a ser Navarra quien aporte 77 millones, que podrían haber sido pedidos también al Estado en anticipo, y no se ha hecho así”.

Araiz ha sostenido que “vamos a perder nada más y nada menos que 25 millones de euros en esta actualización que usted le llama” dado que “el Estado iba a pagar, en concepto de intereses, ese 3% de lo que había recibido entre el 2013 y el 2026, 25 millones de euros”. “Ahora va a empezar a pagar intereses a partir del momento en el que se actualice, según sus términos; es decir, será a partir del 2027, a partir del 2028, pero todo el dinero que ha tenido Canasa desde el 2013 hasta el 2027, cero de intereses. Han hecho una mala negociación en este sentido y Navarra va a perder nada más y nada menos que a 25 millones de euros”, ha concluido.