La consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia, Elena Albalat, ha instado a PSPV y Compromís a que “cambien su no por un sí” y respalden el proyecto de ley de la Generalitat para reformar la Renta Valenciana de Inclusión (RVI), al sostener que hará posible “un sistema más garantista, más justo y más transparente”.
Durante su intervención de este miércoles por la tarde en el pleno de Les Corts, en el debate de totalidad de la iniciativa legislativa, Albalat ha expuesto que el modelo vigente presenta “límites importantes” ligados a la burocracia y a unos requisitos que provocan que “personas que tendrían derecho no pueden acceder porque el sistema es inaccesible”. A ello ha sumado que “falta conexión real con el empleo y la formación”, lo que provoca que “la renta corre el riesgo de convertirse en una ayuda estática”. “Eso no es inclusión”, ha remarcado.
La consellera ha añadido que la actual renta valenciana de inclusión no recoge adecuadamente los “nuevos niveles de pobreza”, como los de “personas que trabajan y siguen siendo pobres, familias desbordades, jóvenes encadenando contratos temporales, mayores que viven en soledad”. Asimismo, ha incidido en la ausencia de evaluación y de mecanismos claros de supervisión.
Frente a este esquema, ha defendido que la propuesta del Consell simplifica la RVI al pasar “de tres modalidades a una única prestación” y “libera a los servicios sociales municipales” al asumir la Conselleria la tramitación de los expedientes. Igualmente, ha subrayado que “se va a acabar elegir entre trabajar o cobrar”, ya que “quien encuentre empleo podrá seguir recibiendo la renta mientras consolida su vida laboral”.
En paralelo, ha precisado que se incorpora “una regla clara: si se rechaza una oferta laboral sin causa justificada se pierde la prestación”. “Reglas y deberes; eso también es justicia social”, ha enfatizado la responsable autonómica.
Al mismo tiempo, el texto refuerza los itinerarios de inclusión, la orientación laboral y la intervención social, y amplía la cobertura a la infancia mediante nuevos complementos específicos para familias con hijos en situación de pobreza: “Es una obligación ética porque la desigualdad no se puede heredar”.
PSPV y Compromís se oponen a la reforma
En el turno de los grupos, PSPV y Compromís han registrado sendas enmiendas a la totalidad. Por parte de los socialistas, Silvia Gómez ha recordado que la intención del Botànic al aprobar la RVI era que esta prestación no fuera “solo una transferencia económica, sino una herramienta para facilitar la integración social” y, aunque ha admitido que la norma debe “actualizarse”, ha avanzado que votarán en contra de cualquier cambio que no garantice el acceso de las personas vulnerables.
Desde Compromís, Francesc Roig ha reivindicado que la RVI fue un “instrumento ambicioso” impulsado por el Botànic que ha generado “oportunidades”, y aunque ha reconocido la conveniencia de “afinar y mejorar la norma”, ha rechazado que esta modificación “ahora y así, no”, al considerarla un “error garrafal” y pedir regresar al “punto de partida”. Además, ha reclamado un “debate sin mentiras” y ha afeado a la consellera que hable de rigor: “Rigor hubiera sido dimitir y convocar elecciones. Tiene nuestro sí”.
En respuesta, la diputada del PP Elena Bastidas ha acusado a los socialistas de vivir en un “mundo irreal” y de querer transformar “una cuestión técnica en alarma social”, algo que ha calificado de “irresponsable” y también “falso”. Ha negado que la reforma suponga una “regresión” y ha asegurado que no altera la “puerta de entrada al sistema”. A Compromís le ha replicado que la prioridad de los ‘populares’ es que la RVI “funcione mejor” frente a la opción de que “siga funcionando mal”.
Vox reclama que la RVI sea un verdadero instrumento de inserción
Por su parte, Miriam Turiel (Vox) ha anunciado el rechazo de su grupo a las enmiendas a la totalidad de PSPV y Compromís y ha defendido que la RVI sea “compatible con el trabajo y no penalice” a quienes se incorporan al mercado laboral y que opere “como debe ser, como un instrumento de inserción, no de cronificación”.
Turiel ha valorado que el proyecto de ley de reforma “corrige una de las carencias esenciales” del marco anterior aprobado por la izquierda y ha descartado que implique una “regresión jurídica”. Al mismo tiempo, ha reconocido que el texto no es “perfecto” y ha justificado así las 14 enmiendas presentadas por Vox.
“No queremos que se beneficie con ayudas a aquellos que imponen esa cárcel de tela”, ha señalado la diputada, al reiterar el rechazo de su grupo a la “imposición del burka”. También ha defendido que de la RVI no se beneficien “los delincuentes”. “Defendemos la seguridad de nuestras calles y no premiar a quien delinque”, ha añadido.
Entre sus propuestas, la formación de Santiago Abascal plantea que se garantice a los perceptores de la ayuda “el aprendizaje del idioma, la alfabetización, la plena participación cultural y convivencial atendiendo a la costumbre del país”, así como “la renuncia a cualquier práctica que atente contra la dignidad e integridad de la infancia y las mujeres”. Del mismo modo, exige que la ocupación ilegal de una vivienda sea considerada infracción “muy grave”.