El vicepresidente segundo y conseller de Presidencia, José Díez, ha descartado que puedan “confundir” las vallas colocadas por la Generalitat para difundir las deducciones autonómicas ligadas a la campaña de la renta con los carteles del PPCV situados a escasos metros, en los que aparece la imagen del 'president', Juanfran Pérez Llorca, junto al lema “Cumplimos bajando impuestos”. A su entender, todo responde a “una polémica artificial”.
En el pleno de Les Corts, y frente a las críticas de PSPV y Compromís por el supuesto uso “partidista” de la publicidad institucional, Díez ha defendido que “Este Consell baja la presión fiscal y además lo cuenta, y eso rompe su relato”. Ha insistido en que la campaña autonómica tiene “un objetivo muy claro: informar a la ciudadanía sobre las deducciones” coincidiendo con la declaración de la renta, con el logotipo de la administración “visible” y un mensaje “no es nuevo ni improvisado”, integrado en una estrategia multicanal y manteniendo “la misma línea gráfica que en anteriores”.
Desde el PSPV, la diputada Mercedes Caballero ha reclamado acceso a toda la documentación relativa a esta campaña institucional, petición ya registrada por su grupo en Les Corts, para comprobar si “el diseño de estas dos vallas salió del mismo ordenador” y conocer con detalle su coste. “Entendemos la necesidad de promoción de Pérez Llorca. El poder ejecutivo lo tiene, pero el orgánico está ahí ahí”, ha ironizado la parlamentaria sobre el liderazgo de Llorca al frente del PPCV.
Díez ha acusado a PSPV y Compromís de “generar polémicas artificiales donde no las hay”, recordando que “la Generalitat no tiene ninguna competencia en la publicidad de los partidos”. A su juicio, “Cuando no pueden cuestionar la legalidad, cuestionan la intención”. Ha subrayado que el Consell “respeta el dinero público” destinado a estas campañas: “Aquí no se invierte para estar, sino para informar a los ciudadanos, y se hace con criterios claros”. A la izquierda le ha reprochado que “No les molesta que informemos, sino de qué informamos. Les molesta que informemos sobre libertad educativa, sobre ayudas y, especialmente, de que los ciudadanos pueden pagar menos impuestos”.
El conseller ha resaltado como “cambio relevante” que “por primera vez” la Generalitat ha sometido sus campañas publicitarias a evaluaciones independientes para medir su eficacia real. Según los datos que ha ofrecido, en 2024 se llevaron a cabo 190 campañas con una inversión de 15,7 millones de euros, que habrían alcanzado hasta el 90% de la población. En contraste, ha criticado que el anterior Ejecutivo del Botànic destinase “cerca de 50.000 euros de dinero público para el autobombo en un medio internacional” del 'expresident' Ximo Puig, y ha recordado que la Junta Electoral llegó a advertir a la Generalitat por mensajes de Puig en redes sociales durante la campaña de las autonómicas de 2023.
Acusaciones de propaganda y cambio de colores
En otra interpelación centrada también en la publicidad institucional, la diputada de Compromís Isaura Navarro ha acusado al Consell de querer “hacer desaparecer el rojo de las instituciones” —“en la misma línea que con “caperucita encarnada, porque el rojo era maligno””— para sustituirlo por el azul “del PP”. “Qué casualidad”, ha señalado, denunciando además un coste de 7.000 euros vinculado a este cambio de imagen. A su juicio, el gobierno valenciano estaría confundiendo la comunicación institucional con “la propaganda y el autobombo de Llorca” y pretendería que “Quieren que desaparezca el color rojo que lleva 40 años en el símbolo de la Generalitat”.
Respecto a la valla del PPCV situada junto a otra de una campaña de la Generalitat, Navarro ha calificado el hecho de “milagro”, ha preguntado si se retirará y ha denunciado el “uso partidista” de la publicidad institucional, recordando que la ley prohíbe emplearla como herramienta de promoción personal de cargos públicos. “Están gastándola para hacer propaganda de su jefe”, ha afeado a Díez.
En su réplica, el vicepresidente segundo ha admitido que Compromís “tiene derecho a discrepar” sobre esta campaña concreta, pero ha lamentado que la coalición centre el debate en “cuestiones menores” como la ubicación de vallas publicitarias. “No tiene sentido interpelar si solo hablan de dos o tres cuestiones mediáticas y no de publicidad institucional”, ha respondido. Además, ha querido “aclarar” que “no se ha sustituido el rojo por el azul”, sino que “lo que se ha hecho es modificar el manual de identidad corporativa de la Generalitat para añadir el color azul al rojo y al negro”. Ha garantizado que estos colores “se podrán utilizar indistintamente”.
Díez ha añadido que “la aplicación del manual de identidad corporativa no implica gasto alguno” y que el único coste derivado, según ha indicado, es la contratación de la adaptación del manual por alrededor de 16.000 euros.