Administraciones y empresas tecnológicas reclaman colaboración para acelerar la IA aplicada a los servicios públicos

Administraciones, empresas tecnológicas y expertos coinciden en que la IA ya es una realidad en la gestión pública, pero su despliegue masivo depende de gobernanza, talento y marcos regulatorios claros

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Salvador Estevan, director de Administración Digital | Demócrata

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La inteligencia artificial ha dejado de ser una promesa futura para convertirse en una herramienta ya presente en la administración pública, pero su despliegue a gran escala sigue siendo el principal reto.

Esta es una de las conclusiones del III DigitalES AI Forum, celebrado en Madrid, donde administraciones públicas, empresas tecnológicas y expertos han coincidido en la necesidad de reforzar la colaboración para acelerar la aplicación de la IA en ámbitos como la justicia, la defensa o la gestión urbana.

De la experimentación a la escala: el gran reto de la IA pública

Durante la apertura del encuentro, el director general de DigitalES, Miguel Sánchez Galindo, defendió que la inteligencia artificial representa una oportunidad para “transformar los servicios públicos y hacerlos más ágiles, accesibles y eficientes”, pero subrayó la necesidad de pasar “de la fase de experimentación a proyectos escalables”.

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En la misma línea, el consejero de Digitalización de la Comunidad de Madrid, Miguel López-Valverde, destacó que la IA “no sustituye a las personas, sino que amplifica su capacidad”, abogando por un desarrollo tecnológico “útil, cercano y con garantías”.

Justicia y transparencia, innovación con supervisión humana

Uno de los bloques centrales del foro se centró en la aplicación de la IA en el ámbito de la justicia y la transparencia institucional. Representantes del Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes expusieron proyectos orientados a mejorar el acceso ciudadano mediante herramientas de lectura clara de documentos, automatización de expedientes y clasificación inteligente de casos.

Los expertos coincidieron en que la clave está en equilibrar innovación y garantías democráticas, reforzando la transparencia, la explicabilidad de los algoritmos y la supervisión humana.

El jurista y exministro de Justicia Tomás de la Quadra-Salcedo subrayó que el Derecho requiere interpretación y ponderación, por lo que la IA debe entenderse como una herramienta de apoyo: “La inteligencia artificial puede ofrecer la respuesta más probable, pero el juicio final sobre lo justo solo puede hacerlo una persona”.

Por su parte, la presidenta del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno, Concepción Campos, insistió en que la confianza ciudadana depende de la transparencia y la supervisión humana permanente.

Defensa y ciberseguridad: la IA como capacidad estratégica

El foro abordó también el papel de la inteligencia artificial en el ámbito de la defensa y la seguridad nacional. Los participantes destacaron su creciente relevancia en áreas como la ciberdefensa, la detección de amenazas y la soberanía tecnológica.

Desde el Centro de Referencia de Inteligencia Artificial del Estado Mayor de la Defensa (CRIA) se subrayó la importancia de mantener siempre la supervisión humana en decisiones críticas y de desarrollar sistemas fiables y explicables.

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El mensaje compartido fue claro: la IA se ha convertido en una capacidad estratégica, pero su despliegue requiere talento especializado y una coordinación estrecha entre administración, industria y universidades.

La IA aterriza en la gestión municipal

En el ámbito local, ayuntamientos y empresas tecnológicas presentaron casos de uso ya en marcha en áreas como movilidad, gestión del dato, automatización administrativa y seguridad urbana.

La teniente de alcalde de Innovación del Ayuntamiento de Málaga, Alicia Izquierdo, destacó que antes de aplicar IA es imprescindible contar con una base sólida de digitalización y gobierno del dato.

Desde Vitoria-Gasteiz, la concejal de Modernización, Sonia Díaz de Corcuera, subrayó la necesidad de adaptar los procesos administrativos para poder incorporar innovación al ritmo que exige la tecnología.

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Entre las experiencias expuestas destacan plataformas de automatización de trámites y sistemas de análisis de datos para mejorar la planificación de servicios públicos y la gestión de recursos urbanos.

La tecnología ya está lista, el reto es institucional

El encuentro concluyó con una idea compartida: la inteligencia artificial ya está demostrando su utilidad en el sector público español, con proyectos reales y resultados medibles en justicia, defensa y administración local.

Sin embargo, el gran desafío sigue siendo su escalado. Gobernanza, talento, regulación adaptada y cultura institucional aparecen como los pilares necesarios para que la IA deje de ser una suma de proyectos piloto y se convierta en una herramienta estructural del servicio público.

En ese equilibrio entre innovación y control, las administraciones y el sector tecnológico coinciden en una conclusión: la IA ya está en marcha, pero su impacto dependerá de la capacidad de integrarla de forma estable, transparente y sostenible en el funcionamiento del Estado.