La famosa “prueba del talón” está viviendo su mayor transformación desde hace décadas. Este tipo de cribados son clave para la detección precoz de enfermedades raras, ya que un 80% de ellas son origen genético y muchas de ellas pueden empezar a tratarse antes de que aparezcan los primeros síntomas.
Históricamente, el Ministerio de Sanidad solo obligaba a detectar siete enfermedades a nivel nacional, lo que situaba a España a la cola europea.
El punto de inflexión se produjo en 2024, cuando comenzaron a incorporarse más enfermedades. El penúltimo paso se produjo a finales de 2025. Fue entonces cuando el Congreso aprobó, con una amplia mayoría de 307 votos, la toma en consideración de una proposición de ley del Partido Socialista que tiene como objetivo homogeneizar el cribado neonatal en nuestro país. Para ello, en principio se encomendaba al Ministerio de Sanidad y las consejerías de Sanidad de las diferentes comunidades autónomas a que confirmaran que se realizaría una evaluación al menos cada dos años, de la detección de enfermedades neonatales mediante la extracción de unas gotas de sangre del talón de los recién nacidos.
Otro plazo que indica la norma es que el Gobierno cuenta con un año para aprobar la normativa que concrete el proceso. Y, previa consulta con el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, se establecerán tanto los criterios como los requisitos para evaluar estos cribados.
Pese al amplio consenso logrado en la Cámara Baja, los partidos políticos han presentado hasta 40 enmiendas, que han sido recogidas en el Boletín Oficial del Parlamento
PP: garantizar dotación económica
Así, el PP registró una enmienda planteando que la futura norma no pueda aplicarse hasta que el Ministerio de Sanidad habilite una dotación económica concreta que asegure su despliegue completo en todo el territorio. Además, incluye una modificación dirigida a corregir las diferencias territoriales en el acceso a estas pruebas. El motivo es que, en la actualidad, cada comunidad autónoma puede ampliar por su cuenta el catálogo de enfermedades analizadas más allá de lo fijado por el Ministerio de Sanidad, lo que provoca que haya regiones con un cribado más amplio que otras, de hasta 43 enfermedades.
Por este motivo, la enmienda subraya que la cartera común básica deberá incluir todas aquellas enfermedades entre las 43 citadas que cumplan los criterios establecidos para las 12 ya incluidas actualmente”. Por otro lado, el PP plantea que se incorporen a la cartera común básica el cribado de la enfermedad de Pompe y de la mucopolisacaridosis tipo 1.
ERC: más enfermedades cribadas
ERC también solicita que estas dos enfermedades se incorporen, así como la ampliación de la cobertura pública odontológica hasta los 18 años, garantizando la asistencia a personas con discapacidad y colectivos vulnerables. Además, reclama el incremento de la dotación presupuestaria del Estado para que las comunidades autónomas puedan asumir estas nuevas prestaciones.
PSOE y Sumar: revisión continua
Por su parte, PSOE y Sumar presentaron de forma conjunta cinco enmiendas. Su objetivo es asegurar la revisión periódica del programa de cribado neonatal por parte de la Ponencia de Cribado Poblacional. Esta actualización sería anual y de manera continuada, con el objetivo de identificar enfermedades que puedan ser incorporadas al programa, cambiando así el citado planteamiento inicial, que fijaba una evaluación al menos cada dos años.
PSOE y Sumar también proponen la creación de vías estables para asegurar e institucionalizar la participación tanto de sociedades científicas, como de expertos independientes y asociaciones de pacientes y familiares en la evaluación del programa. Además, reclaman la actualización del Documento Marco de Cribado Poblacional, vigente desde hace 16 años.
PNV: extender los cribados
PNV subraya en sus enmiendas la necesidad de garantizar las competencias de las comunidades autónomas, para que estas puedan seguir incorporando a sus carteras de servicios técnicas o procedimientos adicionales de cribado neonatal no contemplados en la cartera común, como ya sucede hoy. También propone que la evaluación de los programas de prueba del talón se extienda a otros cribados, como el auditivo. Y reclama que el articulado garantice que no se retiren pruebas ya implantadas, salvo que exista una justificación sólida, como ha sucedido en otras naciones con algunos cribados cuyos tratamientos fracasaron.
Por último, el PNV propone también que el Gobierno esté obligado a remitir al Congreso un informe sobre las conclusiones de la revisión de los cribados neonatales y sobre las medidas adoptadas para actualizar la cartera común.
Junts: cambio de terminología y más autonomía
También Junts per Catalunya insiste en la autonomía: ha planteado una enmienda para que, en un plazo máximo de tres meses desde la entrada en vigor de la ley, el Ministerio de Sanidad ponga en marcha los trámites necesarios para culminar el traspaso de competencias pendientes a la Generalitat. Además, recomienda cambiar la denominación “prueba del talón” por “cribado neonatal en muestra de sangre seca”, que considera más preciso.
Vox: ampliar las enfermedades cribadas
Vox ha registrado enmiendas para que se incorporen sistemáticamente nuevas pruebas de cribado dirigidas a la detección precoz de más enfermedades no incluidas actualmente, como las pruebas de cariotipo, FISH o arrayCGH, paneles de genes o exoma.
En otra propuesta, Vox plantea suprimir el criterio de coste-efectividad como requisito para incorporar nuevas patologías al cribado, al considerar que basarse en este criterio podría suponer que muchas enfermedades, especialmente las raras, quedarían excluidas por su reducida prevalencia.
Bildu: evaluación más frecuente
Finalmente, EH Bildu también apuesta por el término “cribado neonatal en muestra de sangre seca” y propone una evaluación cada año del programa en lugar de cada dos años. Otra sugerencia es modernizar el sistema de información vigente para así mejorar la coordinación entre comunidades autónomas territorios. Y establecer protocolos que garanticen unos tiempos de respuesta más ágiles a la hora de comunicar resultados. Por otro lado, aconseja también implementar revisiones multidisciplinares de los programas de cribado.
Siguientes pasos
Los siguientes pasos serán la elaboración de un informe sobre el texto y las enmiendas propuestas registradas. A continuación, la Comisión de Sanidad debatirá el documento y votará cada una de ellas. Las que obtengan mayoría se incorporarán al dictamen que se elevará al Pleno del Congreso de los Diputados.