Información actualizada a las 20:49, del 17 de julio
Última semana de la campaña electoral para las elecciones a Cortes Generales del 23-J. Y con ella llega la prohibición de publicar encuestas, en cumplimiento de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General. Desde esta medianoche, no estará permitida la difusión de estudios de opinión con estimaciones de escaños o intención de voto, al menos en territorio nacional, por imposición de la LOREG en su artículo 69.7.
Demócrata ofrece hoy la última entrega de sus promedios de intención de voto a partir del agregador de sondeos elaborado a partir de los datos de casi 570 trabajos demoscópicos publicados desde finales de 2019, incluidas las aparecidas durante esta jornada, 17 de julio. La foto fija de este momento capta al Partido Popular como primera fuerza moviéndose alrededor del 34% de los votos de celebrarse hoy las elecciones. El PSOE detiene su escalada en las encuestas para quedarse en torno al 28%, unos números similares a los cosechados en las últimas generales, en noviembre de 2019.
En la otra competición entre fuerzas de ámbito nacional, la de la tercera plaza, la tendencia a la baja de Vox les dejaría moviéndose en niveles parecidos a los de Sumar, en el 13%. Durante los últimos días, son varios los trabajos publicados que sitúan a la candidatura de Yolanda Díaz por delante de la de encabezada por Santiago Abascal [ver metodología al final de la pieza].
Los cambios llegan tras una semana en la que se ha celebrado el cara a cara entre Pedro Sánchez y el candidato del PP, Alberto Núñez Feijóo, el único debate en el que intervendrá este último. Además, en RTVE tuvo lugar la confrontación entre los portavoces parlamentarios de los siete partidos que disponían de grupo propio en el Congreso de los Diputados durante la última legislatura. También en la radiotelevisión pública nacional, este miércoles, se desarrollará el único debate entre los aspirantes de los cuatro principales partidos, una cita a la que Feijóo ya ha anunciado que no acudirá.
Avance del bipartidismo
El nuevo avance del PP en intención de voto en la primera mitad de la campaña junto a la recuperación del PSOE durante el último mes —respecto a la expectativas tras las municipales y autonómicas del 28-M— apunta a un arco parlamentario, el de la próxima legislatura, en el que los dos partidos tradicionales tendrían un espacio del que no gozaban desde la irrupción en 2015 de Podemos y Ciudadanos. Ahora mismo, socialistas y populares estarían en disposición de acaparar más del 60% de los votos a partidos y cerca de tres de cada cuatro escaños en el Congreso.
A expensas de lo que pueda suceder en el tiempo que queda de aquí al domingo, otra de las tendencias que se ha consolidado en los sondeos es la ampliación de la disputa en el terreno electoral, que ya no se produce solo dentro de los bloques ideológicos. Mientrasque PP y Vox, por un lado, y PSOE y Sumar, entre ellos, compiten por segmentos amplios de un mismo electorado, entre opciones de diferente bloque hay en juego una fracción de votantes nada desdeñable: aproximadamente un 4% de quienes votaron en las últimas generales, a Pedro Sánchez la inmensa mayoría de ellos.
La derecha, más movilizada
Así, en las matrices de transferencia entre partidos hay consenso en que entre un 8-10% de exvotantes del PSOE ahora se decantarían por el PP e incluso por Vox. A su vez, son pocos quienes están dispuestos a mover su sufragio en sentido inverso. Esa es una de las claves que explica por qué a pocos días de pasar por las urnas parece consolidarse la ruptura del equilibrio entre bloques ideológicos que se venía dando en las últimas citas electorales, con alrededor del 43% de apoyos encada parte.
Si a lo anterior se le suma que la fidelidad de voto (encuestados que afirman que repetirán siglas respecto a 2019) de PP y Vox es mayor que la del PSOE o Sumar, tendríamos los dos principales factores que explican que ahora en torno a las opciones del lado derecho del espectro ideológico se agrupe un 47-48% del voto, frente al 41% de la parte izquierda.
