El Consejo de Administración de Aena ha dado luz verde a la propuesta del Tercer Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III) para el periodo 2027-2031, un plan que prevé una inversión global de 12.888 millones de euros. De ese importe, 9.991 millones se consideran inversión regulada y, por tanto, se incorporan al marco del DORA 2027-2031 remitido ya a Aviación Civil y a la CNMC.
El objetivo del documento es reforzar la seguridad, la capacidad y la calidad del conjunto de la red para poder atender un tráfico estimado de 1.690 millones de pasajeros en esos cinco años, con 329 millones previstos para 2027 y 347 millones para 2031.
En paralelo, Aena propone un incremento medio anual de la tarifa de 0,43 euros por pasajero, “lo que mantiene las tarifas de Aena en niveles muy competitivos y permitirá que la compañía siga siendo altamente eficiente”. Ese aumento se modulará según el tamaño de cada aeropuerto, de forma que en los aeródromos medianos y pequeños el alza será algo menor, al existir una estructura tarifaria diferenciada por volumen de tráfico.
Tomando como referencia el Ingreso Máximo Anual por Pasajero (IMAP) fijado para 2026 en 10,52 euros por pasajero (con un ingreso máximo anual por pasajero ajustado -IMAAJ- de 11,02 euros/pasajeros, de acuerdo con la resolución de supervisión de la CNMC), Aena diseña para el periodo 2027-2031 una senda tarifaria gradual. Esta arranca en 10,92 euros en 2027 (subida de +0,40 euros) y progresa hasta 12,69 euros en 2031 (+0,47 euros ese ejercicio), con incrementos anuales de 0,40 euros, 0,42 euros, 0,43 euros, 0,45 euros y 0,47 euros, lo que se traduce en una media de unos 0,43 euros por viajero al año.
El WACC (coste medio ponderado de capital antes de impuestos) planteado se sitúa en el 9%, un nivel que, según la compañía, refleja el riesgo financiero asumido en un contexto de elevada incertidumbre geopolítica y con retornos que se extenderán más allá del horizonte del DORA.
Gran ciclo inversor para ampliar capacidad y seguridad
En una reunión extraordinaria, el Consejo de Administración de Aena aprobó este martes la propuesta de DORA para el quinquenio 2027-2031, que marca el inicio de un gran ciclo inversor. La finalidad es “dotar a los aeropuertos de la capacidad necesaria para atender la demanda de tráfico futura, para garantizar que se cumplen los más elevados requisitos de seguridad y mantenimiento y los mejores índices de calidad para pasajeros y aerolíneas y sostenibilidad para el medioambiente, a la vez que se mantienen tarifas competitivas”.
La inversión total de 12.888 millones de euros se distribuye de forma creciente: 1.266 millones en 2027, 1.774 millones en 2028, 2.052 millones en 2029, 2.397 millones en 2030 y 2.501 millones en 2031, lo que supone una media anual cercana a los 1.998 millones de euros.
Aena subraya que la presión regulatoria en materia de mantenimiento y seguridad es el principal motor del aumento de los costes regulados, que pasarán de representar el 32% en 2027 al 36% en 2031.
Tras la aprobación de la propuesta del DORA 2027-2031 por parte del Consejo, el texto será remitido a la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) y a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Además, se convocarán los Comités de Coordinación Aeroportuaria de las distintas comunidades autónomas para abordar el plan con los territorios.
El documento definitivo deberá recibir el visto bueno del Consejo de Ministros, como fecha límite, en septiembre de este año.
Previsión de tráfico: 1.690 millones de pasajeros
Aena indica que la evolución del tráfico en los próximos ejercicios estará marcada por cierta moderación, tras la intensa recuperación posterior a la pandemia, así como por las limitaciones de capacidad de algunas infraestructuras. En este contexto, calcula un tráfico acumulado de 1.690 millones de pasajeros entre 2027 y 2031, con un recorrido que va de 329 millones en 2027 a 347 millones en 2031. Para 2026, prevé un incremento del +1,3% respecto a 2025, hasta alrededor de 326 millones de viajeros.
La compañía argumenta que “con el fin de que los aeropuertos no supongan nunca un obstáculo para la movilidad y el progreso en los distintos ciclos económicos, durante el periodo 2027-2031 tienen que llevarse a cabo estas importantes actuaciones. “Esta propuesta es la muestra del firme compromiso de Aena con los pasajeros y las aerolíneas en un entorno de infraestructuras fuertemente tensionadas”, explica el presidente y consejero delegado de Aena, Maurici Lucena.
El máximo responsable del gestor aeroportuario admite que se trata de un reto “técnico, profesional y, de país” pero sostiene que la empresa cuenta con equipos de primer nivel para diseñar y operar infraestructuras aeroportuarias, y que no se debe frenar la generación de riqueza ni la movilidad.
“Las tarifas que sustentan este plan seguirán siendo de las más competitivas de Europa y, por su pequeño tamaño, no incidirán en el precio de los billetes de avión”, asegura Lucena.
Aena insiste en que el programa inversor parte de la idea de que “cada aeropuerto cuenta” y, por ello, considera imprescindible que todas las instalaciones estén correctamente dotadas. Cada infraestructura recibirá inversiones vinculadas a normativa, mantenimiento, seguridad física y operacional, TIC, sostenibilidad y calidad del servicio, entre otros ámbitos.
Grandes proyectos en Madrid, Barcelona y la red
Entre las actuaciones más relevantes figura la ampliación de la T4 y la T4S y la construcción de un nuevo procesador para las terminales T1, T2 y T3 del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, que concentrará una parte muy significativa del esfuerzo inversor, con cerca de 4.000 millones de euros en total. En el Josep Tarradellas Barcelona-El Prat se contemplan obras de adecuación y mejora en la T2, la reconfiguración de la T1, la ampliación de pista y la creación de una nueva T1S, con inversiones iniciales en el periodo que se integran en un plan global de hasta 3.200 millones.
El plan incluye también la ampliación del área terminal en Málaga-Costa del Sol (con un coste aproximado de 1.500 millones en total); la expansión de la terminal en Alicante-Elche Miguel Hernández (por encima de los 1.000 millones); la remodelación integral del área terminal en Tenerife Sur; el desarrollo del área terminal en Valencia; la adaptación del edificio terminal a nuevas normativas en Ibiza y Menorca; la adecuación del área terminal y ampliación de plataforma en César Manrique-Lanzarote; la ampliación terminal en Bilbao; el desarrollo del área terminal en Tenerife Norte-Ciudad de La Laguna; y la renovación del área terminal en Melilla.
Obras con aeropuertos operativos y foco en la calidad
La propuesta de Aena persigue elevar la experiencia del pasajero y mejorar la operativa de las aerolíneas, avanzando en comodidad, rapidez en los procesos y seguridad, sin mermar la eficiencia global de la red en plena fase de obras.
Para ello, se han definido 26 indicadores de seguimiento —relacionados con la satisfacción del pasajero, tiempos de espera, disponibilidad de instalaciones en terminal y en lado aire, así como parámetros medioambientales y tecnológicos— que serán más exigentes y orientados a mantener altos estándares de calidad.
Aena recalca también su compromiso con la sostenibilidad y con el refuerzo de los aeropuertos como nodos de conectividad multimodal eficiente y baja en emisiones. “Alcanzar el objetivo Net Zero en 2030, 20 años antes que el resto del sector, también implicará fuertes inversiones”, asegura el gestor.