El grupo minero británico Anglo American cerró 2025 con un resultado neto negativo de 3.741 millones de dólares (3.176 millones de euros), lo que supone un incremento del 22% en las pérdidas respecto al ejercicio previo. Este deterioro se explica, en gran medida, por un nuevo ajuste contable de 2.300 millones de dólares (1.952 millones de euros) ligado a una nueva amortización del valor de De Beers, la tercera que realiza en los últimos tres años.
Según detalló la compañía, el deterioro de 2.300 millones de dólares asociado a su filial de diamantes se debe a la caída de los precios, a un cambio más acusado en las preferencias de los consumidores entre diamantes naturales y cultivados en laboratorio, así como al exceso de oferta de diamantes en bruto frente a la demanda actual.
Tras este nuevo ajuste, el valor contable de De Beers se sitúa en 2.300 millones de dólares. Anglo American ha ido recortando el valor de este negocio en tres ocasiones consecutivas, acumulando un impacto total de 6.800 millones de dólares (5.770 millones de euros), tras los deterioros de 2.900 y 1.600 millones de dólares (2.460 y 1.358 millones de euros) que ya fueron reconocidos en 2024 y 2023, respectivamente.
“2025 fue un año transformador para Anglo American, ya que avanzamos en la simplificación de nuestra cartera y marcamos el futuro de nuestra compañía al acordar la fusión con Teck para formar una empresa líder mundial en minerales críticos: Anglo Teck”, declaró Duncan Wanblad, consejero delegado de Anglo American.
En la misma línea, el directivo resaltó la aceleración en el cumplimiento de las prioridades estratégicas de excelencia operativa, optimización de la cartera y crecimiento, remarcando los progresos en la desinversión del negocio de carbón siderúrgico. Al mismo tiempo, la venta pactada de la división de níquel se encuentra pendiente de aprobación regulatoria y continúa el proceso para la separación de De Beers.
En septiembre pasado, Anglo American comunicó su plan de fusionarse con su competidora canadiense Teck Resources con el objetivo de crear un gigante de las materias primas, con una capitalización bursátil conjunta de 53.000 millones de dólares (44.850 millones de euros). La nueva entidad, que adoptará el nombre de Anglo Teck, quedará participada en un 62,4% por los accionistas de Anglo American y en un 37,6% por los de Teck una vez se complete la operación.