Asaja calcula que la campaña de cereal en Castilla y León será este año de carácter "media" y que se alcanzarán algo más de seis millones de toneladas, si bien el resultado final estará condicionado por la evolución del tiempo en la segunda quincena de mayo y en las primeras semanas de junio.
La organización agraria, mediante un comunicado difundido por Europa Press, detalla que, pese a que las precipitaciones recientes han mantenido cierta confianza entre los productores, se aprecia una "gran desigualdad" entre comarcas e incluso entre fincas muy próximas, donde se ha detectado una reducción en el desarrollo normal de la espiga.
Asaja recuerda que la climatología ha sido muy cambiante desde la sementera y durante toda la campaña, con fases de lluvia alternadas con periodos de acusada sequía, especialmente durante el mes de marzo y hasta mediados de abril, lo que ha marcado la evolución de los cultivos.
Por este motivo, la organización subraya que de lo que suceda en la segunda mitad de mayo y en el arranque de junio dependerá que se logre superar la media histórica de producción o que la cosecha se quede "al ras", ya que la aparición de olas de calor adelantadas podría "dar al traste" con cualquier previsión positiva.
La entidad agraria advierte además de que no se aprecia una gran disponibilidad de forrajes y que los cultivos de primavera, tanto en secano como en regadío, muestran retrasos significativos, hasta el punto de que aún quedan parcelas sin sembrar en algunas zonas.
No obstante, Asaja puntualiza que el suministro de agua para riego está "plenamente" asegurado en la comunidad y que los pastos presentan, por ahora, un estado favorable, con capacidad para mantenerse en buenas condiciones hasta bien entrado el verano, salvo que se registren episodios de calor extremo.
Preocupación por la falta de rentabilidad
Al margen de que finalmente se confirme o no esa cosecha media, la organización insiste en que el principal problema que afronta el campo cerealista en Castilla y León es la "dramática" falta de rentabilidad, tras varias campañas consecutivas acumulando pérdidas en las explotaciones.
"Hemos sido y aún somos el granero de España, pero si no cambia nada en poco tiempo seremos solo un desierto, hay un riesgo claro y real de que desaparezca la agricultura cerealista tal como la hemos conocido", ha afirmado el presidente de Asaja Castilla y León, Donaciano Dujo.
El dirigente agrario se expresa así en la víspera del 15 de mayo, festividad de San Isidro, cuando el campo de Castilla y León celebra a su patrón con la inquietud por su "difícil" futuro, marcado por unos costes de producción al alza y unos precios de venta insuficientes.
En esta línea, Dujo incide en que las previsiones sobre cómo evolucionará la cosecha de cereal este año quedan "casi aparcados" frente a la cuestión que realmente inquieta al sector: un porvenir "difícil" y "presionado" por los elevados gastos y los bajos precios percibidos por su producción.
Ante esta situación, recuerda que el próximo miércoles, 20 de mayo, el sector agrario volverá a movilizarse en las calles, en una convocatoria conjunta de las organizaciones profesionales agrarias, con el objetivo de reclamar medidas que garanticen la viabilidad de las explotaciones.
"El gobierno de Castilla y León lleva en funciones casi desde que sembramos, el Gobierno de Pedro Sánchez se ocupa de salvar sus trastos y la Unión Europea solo espera a que escampe el panorama mundial, así que tenemos que ser los propios agricultores y ganaderos los que defendamos lo nuestro, si puede ser con alguna mano que nos eche San Isidro", ha aseverado Dujo.