La Asociación Agraria Jóvenes Agricultores (Asaja) ha reclamado al Gobierno de España que adopte una postura “clara y firme” de rechazo al acuerdo UE-Mercosur en los términos en los que está planteado actualmente. Esta petición coincide con la reunión extraordinaria de este miércoles de los ministros de Agricultura de la Unión Europea, en la que la Comisión tiene previsto exponer una propuesta de revisión del Marco Financiero Plurianual (MFP) posterior a 2027.
La organización agraria ha hecho llegar su postura a través de una carta dirigida al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, en la que advierte del “grave impacto” que el pacto podría suponer para sectores especialmente vulnerables como la carne de vacuno, las aves, el azúcar, el etanol, los cítricos, el arroz, la miel o el maíz. Asimismo, denuncia la ausencia de reciprocidad en las exigencias sanitarias, medioambientales y de trazabilidad que se imponen a las importaciones frente a las producciones europeas, según señala en un comunicado.
Asaja subraya que el acuerdo, en su formulación actual, compromete la viabilidad económica de miles de explotaciones agrícolas y ganaderas, en un escenario ya tensionado por el incremento de los costes de producción, la creciente presión normativa y la volatilidad de los mercados.
La entidad considera, además, “claramente insuficiente” el reglamento de salvaguardias planteado por la Comisión Europea, al entender que no permite intervenir de forma preventiva ni automática ante posibles perturbaciones graves del mercado.
Al mismo tiempo, alerta de que el acuerdo no solo tendría consecuencias negativas para agricultores y ganaderos europeos, sino también para los consumidores, al facilitar la entrada de alimentos producidos con estándares de calidad, seguridad alimentaria y sostenibilidad inferiores a los que se exigen dentro de la Unión Europea.
En este sentido, la organización recuerda la reciente decisión del Gobierno francés de vetar determinadas sustancias fitosanitarias en frutas procedentes de Sudamérica, una medida que, a su juicio, pone de manifiesto la creciente inquietud por la falta de reciprocidad en las normas aplicadas a las importaciones.
Por todo ello, Asaja insta al Ejecutivo español a que no recurra a compensaciones presupuestarias para tratar de justificar la ratificación de Mercosur y apueste por una política agraria y comercial coherente, que proteja la producción comunitaria, garantice alimentos seguros y de calidad y salvaguarde el futuro del medio rural.
Fondos adicionales y riesgos para la PAC
En paralelo, Asaja ha estudiado la propuesta que la Comisión Europea presentará hoy a los ministros de Agricultura, que incluye un posible aumento de 45.000 millones de euros destinados a la agricultura, mediante el adelanto de márgenes presupuestarios del próximo MFP, así como la movilización de 48.700 millones de euros del Fondo Rural para financiar medidas agrícolas.
El planteamiento incorpora también dos iniciativas complementarias relacionadas con los fertilizantes (CBAM o medidas “antidumping”) y con la reciprocidad comercial frente a países terceros.
La organización advierte, sin embargo, de que estos recursos tendrían carácter voluntario para los Estados miembros, lo que, en su opinión, abre la puerta a un riesgo real de desigualdades y de fragmentación del mercado único si algunos países deciden no solicitarlos o los aplican de forma dispar. Por este motivo, exige que cualquier refuerzo presupuestario destinado a la PAC sea “obligatorio, exclusivo para la agricultura y con un marco de rendimiento propio”, que incorpore indicadores socioeconómicos y no se limite únicamente a los de carácter ambiental.