Bank of America mantiene una postura pesimista sobre la renta variable del Viejo Continente y calcula un margen de corrección cercano al 15% para el mercado europeo en su conjunto, según detalla en su último informe semanal de estrategia.
El banco sostiene que las valoraciones presentes no incorporan de forma adecuada los riesgos bajistas, en un contexto condicionado por la posible disrupción asociada a la Inteligencia Artificial (IA), el deterioro del empleo en Estados Unidos y el repunte de las tensiones en los mercados de crédito.
La entidad alerta, además, de que los sectores cíclicos —más expuestos al pulso de la economía, como industria, construcción o banca— podrían registrar un comportamiento aproximadamente un 10% inferior al de los sectores defensivos, entre ellos consumo básico, salud, utilities o telecomunicaciones.
De acuerdo con el análisis elaborado por el responsable de Estrategia de Renta Variable Europea de la firma, Sebastian Raedler, el mercado apenas está incorporando los riesgos macroeconómicos y financieros, al tiempo que mantiene las previsiones de beneficios y márgenes en cotas elevadas.
Rotación hacia activos reales impulsada por la IA
La entidad financiera constata que ya se observa una rotación de capital vinculada a la IA desde empresas con modelos 'asset-light', centradas sobre todo en servicios, software y capital humano, hacia compañías 'asset-heavy', con un peso relevante de activos físicos como infraestructuras, redes o plantas industriales.
“El impacto de la IA ha pasado de ser solo ventajas a verse como una espada de doble filo”, atestigua Raedler. Aun así, el responsable de Estrategia de Renta Variable Europea de Bank of America explica que los inversores “buscan ahora mayor protección en compañías con activos tangibles difíciles de sustituir”, lo que, a su juicio, justifica el trasvase de flujos desde los sectores tecnológicos y de servicios hacia negocios apoyados en activos reales.
Sin embargo, la firma financiera subraya que las dudas han comenzado a extenderse incluso a la banca europea, que, según sus cálculos, se ha dejado en torno a un 5% en las últimas tres semanas.
Riesgos de la IA sobre beneficios, empleo y crédito
Según Bank of America, la IA podría poner en entredicho la subida reciente de las bolsas, ya que la presión competitiva derivada de esta tecnología podría “erosionar los beneficios actuales de las empresas”.
Asimismo, el banco advierte de que la sustitución de empleo por la IA podría debilitar todavía más un mercado laboral estadounidense “ya frágil”.
Por otra parte, la entidad apunta que el riesgo de obsolescencia ligado a la IA está generando tensiones en el crédito privado. Los inversores perciben una probabilidad mayor de que determinadas compañías queden rezagadas frente a la nueva tecnología y, en consecuencia, reclaman intereses más elevados para compensar ese peligro, lo que se traduce en primas de riesgo superiores y en un coste de financiación más alto.
Preferencia por la bolsa global frente a la europea
En este escenario, Raedler sostiene que las empresas con fuertes barreras de entrada —aquellas que exigen grandes inversiones en activos físicos, desempeñan funciones críticas para su actividad, cuentan con protección regulatoria o disponen de procesos muy integrados y difíciles de imitar— presentan una mejor posición para hacer frente a la competencia y a los riesgos del entorno.
En consecuencia, el banco estadounidense aconseja mantener una posición de infraponderación en la renta variable europea frente al conjunto de la bolsa global.