El consejero delegado de BBVA, Onur Genç, considera que el conflicto con Irán generará un repunte del precio del petróleo de duración acotada, al entender que Estados Unidos “no se lo puede permitir”, tanto por su impacto económico como por el contexto político de las elecciones de mitad de mandato.
“El impacto en el precio del petróleo probablemente sea de corto plazo en lugar de largo plazo, porque Estados Unidos no se lo puede permitir”, ha señalado el directivo durante su participación en un foro organizado por Deloitte y “ABC”.
El máximo ejecutivo del banco ha descartado un efecto relevante y homogéneo sobre BBVA, al recordar que la entidad está presente en 28 geografías distintas y que las repercusiones del conflicto serán desiguales según la región.
En cualquier caso, Genç ha advertido de que la guerra tendrá “múltiples dimensiones”, con el petróleo como eje central. Ha subrayado que el encarecimiento de la energía “tendrá un impacto en todo el mundo” y que el elemento determinante será la duración de las tensiones.
En esta línea, ha detallado que una subida de los precios energéticos se trasladaría a una mayor inflación, lo que forzaría a los bancos centrales a elevar los tipos de interés y, como consecuencia, a un menor crecimiento económico global.
Frente a este escenario, ha señalado que Latinoamérica podría ser una de las zonas menos perjudicadas, o incluso ligeramente favorecida, al tratarse de una región con abundantes recursos energéticos. No obstante, ha matizado que se trata de una “categorización artificial”, ya que cada país es “muy diferente”.
“La diversificación es una fortaleza clave para BBVA (...). Mientras nos centremos en los clientes, estaremos bien”, ha concluido.
Al ser preguntado por la sostenibilidad, uno de los pilares estratégicos de BBVA, Genç ha recalcado que forma parte del ADN de la entidad, pese a que en algunos mercados, como Estados Unidos, se haya enfriado el interés.
El directivo ha insistido en que la sostenibilidad es “importante” porque abre oportunidades de negocio, al requerir fuertes inversiones en infraestructuras y energía, y al mismo tiempo supone un riesgo que debe gestionarse. Además, ha remarcado que es un desafío tangible que ya está teniendo efectos visibles: “Si nos preocupamos por nuestros hijos y nietos, tenemos que hacer algo.
Genç también ha destacado el papel estratégico de la IA para el futuro del banco. “El cambio va a ser tan grande y tan rápido que tenemos que estar a la cabeza de nuevo”, ha afirmado.
En este sentido, ha indicado que, más allá de transformar los procesos internos, la IA modificará la forma en que los clientes se relacionan con el banco. En particular, permitirá que la aplicación sea más conversacional y que asistentes de IA realicen operaciones a partir de órdenes de voz. El CEO ha avanzado que BBVA destinará una inversión significativa a la IA “porque es bueno para los clientes”.