Block, la compañía de servicios financieros cofundada y liderada por Jack Dorsey, ha comunicado un drástico ajuste de personal con el que prescindirá de "casi la mitad" de su fuerza laboral, actualmente integrada por más de 10.000 empleados. Este recorte se enmarca en una amplia reestructuración del tamaño y del funcionamiento interno de la empresa, centrada en explotar al máximo las posibilidades de las herramientas de inteligencia artificial (IA).
En una carta remitida a los accionistas de la matriz de Square, Cash App y Afterpay, Dorsey detalla el alcance del recorte: "Estamos reduciendo Block a casi la mitad, de más de 10.000 personas a poco menos de 6.000, lo que significa que más de 4.000 personas están siendo invitadas a abandonar el equipo o a iniciar consultas".
El también cofundador de Twitter subraya que este giro estratégico llega tras uno de los ejercicios más sólidos para la compañía, en el que se han cumplido todas las prioridades marcadas para el año, lo que refuerza que el ajuste responde a un cambio de modelo y no a un desplome operativo.
En su misiva, el empresario argumenta que las soluciones de inteligencia artificial han transformado la forma de crear y gestionar un negocio, al permitir que un grupo mucho más reducido, apoyado en estas tecnologías en constante evolución, "puede hacer más y mejor". Según explica, las capacidades de estas herramientas se incrementan semana a semana, lo que facilita operar con menos personal sin renunciar a la eficiencia.
Dorsey considera que el sector en su conjunto aún no ha interiorizado plenamente este cambio. "No creo que seamos los primeros en darnos cuenta de esto. Creo que la mayoría de las empresas llegan tarde", advierte, al tiempo que pronostica que, a lo largo de los próximos doce meses, "creo que la mayoría de las empresas llegarán a la misma conclusión y realizarán cambios estructurales similares" para adaptar sus estructuras al nuevo contexto tecnológico.
En el plano financiero, la 'fintech' comunicó este jueves que en 2025 registró un beneficio neto atribuido de 1.306 millones de dólares (1.106 millones de euros), lo que supone un descenso del 55% respecto al ejercicio precedente. Pese a ello, la facturación se mantuvo estable, con unos ingresos de 24.194 millones de dólares (20.494 millones de euros).
La reacción del mercado fue inmediata. Los títulos de Block, que habían concluido la sesión del jueves con un avance del 4,99%, se disparaban más de un 23% en las operaciones posteriores al cierre de la Bolsa estadounidense, impulsados por el anuncio del recorte de plantilla y la apuesta decidida por la IA.