El Gobierno de Bolivia ha remitido a la Asamblea Legislativa Plurinacional la denominada Ley de Transparencia y Alivio Tributario, con la que busca poner en marcha cinco medidas económicas orientadas a reducir la elevada informalidad del país, que actualmente alcanza el 84,2%.
La propuesta contempla una condonación extraordinaria de obligaciones fiscales generadas hasta el año 2017 para importes que no excedan los 10 millones de bolivianos (1,23 millones de euros), con el fin de que los pequeños y medianos contribuyentes “empiecen de nuevo sin cargas del pasado”, tal y como señaló el ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza, en su cuenta de ‘X’.
Asimismo, el proyecto incluye la eliminación de intereses y sanciones, manteniendo únicamente el abono del tributo omitido debidamente actualizado, para las deudas originadas a partir del 1 de enero de 2018.
La iniciativa legislativa también propone ajustar el IVA al 13% real, suprimiendo la actual distorsión del 14,94% efectivo, y recortar el periodo de prescripción para las actuaciones de fiscalización, que pasaría de ocho a cuatro años.
El texto incorpora, además, un nuevo régimen tributario de adhesión voluntaria, destinado a pequeños contribuyentes con ingresos anuales inferiores a 400.000 bolivianos (49.224 euros).
Este esquema, denominado Régimen SIETE-RG, unifica en un solo pago bimensual del 5% sobre las ventas el IVA, el impuesto a las transacciones, el impuesto sobre las utilidades de las empresas y el régimen complementario al IVA.
Espinoza subrayó que “no es una ley para subir impuestos”, sino una norma “para ordenar el sistema, dar certezas y corregir distorsiones que venían arrastrándose desde hace años”.