Bruselas prepara un recorte de previsiones por la “crisis de estanflación” ligada a la guerra en Irán

La Comisión Europea recortará sus previsiones de crecimiento por la “crisis de estanflación” provocada por el impacto energético de la guerra en Oriente Próximo.

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El comisario económico, Valdis Dombrovskis. ALEXANDROS MICHAILIDIS / EUROPEAN COUNCIL
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La Comisión Europea se dispone a ajustar a la baja sus proyecciones de crecimiento para la UE, que verán la luz este jueves, como resultado de la “crisis de estanflación” que atraviesa la región por el encarecimiento de la energía derivado del conflicto en Oriente Próximo.

En declaraciones a la cadena CNBC, Valdis Dombrovskis, comisario europeo de Economía y Productividad, ha admitido que, aunque Europa avanza en la reducción de su dependencia de combustibles fósiles importados, el impacto de la guerra sigue notándose en el Viejo Continente, que se enfrenta “a una crisis de estanflación”.

El responsable letón, desplazado a París para asistir a la reunión de ministros de Finanzas del G7, ha anticipado que las previsiones macroeconómicas de primavera, que se harán públicas esta semana, mostrarán un menor dinamismo del PIB, al tiempo que la inflación continúa al alza.

Junto al análisis de las raíces del conflicto, los titulares de Finanzas del G7 han incidido en que los apoyos frente a la actual crisis energética deben ser temporales y muy focalizados, recordando que el margen para actuar “es ahora más limitado” que durante la pandemia de Covid-19, cuando se recurrió a un fuerte estímulo fiscal que disparó deuda y déficit.

Dombrovskis ha subrayado también que el escenario de tipos de interés ha cambiado radicalmente, ya que hace unos años las tasas se situaban prácticamente en el 0% en la mayoría de economías, mientras que hoy son sensiblemente más elevadas. “Por lo tanto, el margen fiscal es más limitado”, ha señalado.

En paralelo, y a propósito de la advertencia de la Agencia Internacional de Energía (AIE) sobre el agotamiento de las reservas globales de crudo a un ritmo sin precedentes, el comisario europeo ha admitido que, cuanto más se prolongue la contienda, mayor será la probabilidad de que aparezcan cuellos de botella en el suministro energético.