Bruselas quiere limitar más las ayudas públicas a aeropuertos y aerolíneas

La UE propone endurecer las ayudas públicas a la aviación, restringiendo el apoyo a inversiones y rutas, pero manteniendo respaldo a los aeropuertos pequeños.

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Sede de la Comisión Europea en Bruselas. Alicia Windzio/dpa

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La Comisión Europea ha dado a conocer este lunes una propuesta de revisión de las normas sobre ayudas de Estado al transporte aéreo que endurece las condiciones para que los Gobiernos puedan apoyar con fondos públicos inversiones o la apertura de nuevas rutas, aunque preserva el esquema actual para los subsidios destinados a asegurar el funcionamiento de los aeropuertos de menor tamaño.

El borrador de actualización de las directrices de ayudas estatales al sector se someterá ahora durante varias semanas a una consulta pública dirigida a las partes interesadas, con la intención de completar el proceso de aprobación para que el nuevo marco pueda empezar a aplicarse en el primer trimestre de 2027.

“Nuestras nuevas normas sobre ayudas estatales propuestas para el sector de la aviación alcanzan un justo equilibrio entre mantener los aeropuertos con fines de conectividad regional y guiar al sector hacia un futuro sostenible y más ecológico”, ha señalado en un comunicado la vicepresidenta del Ejecutivo comunitario responsable de Competencia, Teresa Ribera.

En la misma línea, Ribera ha subrayado que la iniciativa “vela por que la financiación pública se reciba allí donde sea más necesaria, al tiempo que garantiza unas condiciones de competencia equitativas en el mercado único”.

Entre las principales modificaciones planteadas, Bruselas propone fijar en 5 millones de pasajeros el umbral máximo de tráfico de un aeropuerto para poder optar a ayudas públicas a la inversión, condicionadas además al cumplimiento de requisitos medioambientales cuando se trate de crear nueva capacidad.

Con el nuevo esquema, tampoco se autorizarán ayudas para el lanzamiento de nuevas rutas, al entender los servicios comunitarios que este instrumento se ha utilizado “rara vez” desde su introducción en 2014 y que, desde entonces, numerosas conexiones se han puesto en marcha “sin necesidad” de este tipo de apoyos.

La Comisión insiste en que, en un mercado del transporte aéreo “plenamente liberalizado” dentro de la UE, lo razonable es que sean las propias aerolíneas las que “asuman el riesgo” de inaugurar nuevas rutas.

En paralelo, el Ejecutivo comunitario propone conservar de forma temporal las ayudas de funcionamiento para los aeropuertos con hasta un millón de pasajeros al año, pero limitadas a un periodo transitorio de cinco años.

Al mismo tiempo, reconoce que los aeródromos más pequeños, con un máximo de medio millón de pasajeros anuales, no pueden sostenerse sin apoyo público y se muestra dispuesto a que sigan recibiendo estas ayudas, dado que sólo suponen una fracción reducida del tráfico aéreo de la UE y su impacto sobre la competencia es limitado.

En cambio, para los aeropuertos con entre medio millón y un millón de pasajeros, Bruselas considera que disponen de la escala suficiente para ser rentables pese a la caída de tráfico tras la crisis provocada por la pandemia de coronavirus. Por ello, estudia permitir subvenciones que aseguren su operatividad únicamente durante un periodo transitorio de cinco años.

Tras conocerse la propuesta de revisión de las directrices, los aeropuertos europeos han mostrado su malestar al considerar que el texto suscita “una serie de preocupaciones” en el sector, entre ellas las condiciones más exigentes para acceder a ayudas de inversión en infraestructuras aeroportuarias.

“Existen claras y preocupantes incoherencias entre las realidades económicas y de mercado constatadas -que la actual crisis del petróleo no hace sino evidenciar-, los objetivos políticos declarados y el nuevo marco de ayudas estatales propuesto para los aeropuertos”, ha señalado en un comunicado el director general de la división europea del Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI), Olivier Jankovec.