La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) ha señalado este jueves que los datos adelantados de la Contabilidad Nacional del primer trimestre ya reflejan señales de enfriamiento en la economía española debido a “la notable pérdida de dinamismo de la demanda interna”, y ha avisado de que el PIB podría moderarse “más de lo esperado” en caso de que la guerra en Irán se prolongue.
“Si el conflicto se prolonga y, en España, se mantienen el aumento de los costes empresariales, la intensidad regulatoria poco favorable a la empresa y la caída de las expectativas de las familias, la actividad económica puede moderarse más de lo esperado en 2026”, sostiene la CEOE.
La organización empresarial remarca además “la enorme complejidad y los altos niveles de incertidumbre del momento actual” derivados de la guerra en Irán, que ya se está trasladando con fuerza a las cotizaciones de las materias primas energéticas.
“Se aprecian ya síntomas de pérdida de vigor de la actividad económica, tanto en la demanda interna como externa”, apunta la organización empresarial al analizar los datos del primer trimestre, en el que el PIB avanzó un 0,6%, dos décimas menos que en los últimos tres meses del año anterior.
En esta línea, la patronal destaca que, entre enero y marzo, se registró “una significativa desaceleración” del gasto de los hogares y de la inversión en términos trimestrales, “lo que ha podido verse influido negativamente tanto por factores climáticos como por las disrupciones en el transporte ferroviario, además de por el deterioro de las expectativas económicas”.
Asimismo, la CEOE indica que los intercambios comerciales experimentaron una caída, más acusada en las importaciones que en las exportaciones, de modo que el sector exterior contribuyó de forma positiva al crecimiento del PIB en tasa trimestral.
Con todo, la patronal resalta que el empleo mantuvo su ritmo de avance en términos interanuales durante el primer trimestre, en contraste con los datos de la EPA y de la afiliación a la Seguridad Social, que sugerían un menor dinamismo del mercado laboral.
Según la CEOE, el menor crecimiento del PIB frente al del empleo ha hecho que la productividad por ocupado permanezca en valores negativos por cuarto trimestre seguido, con una variación interanual del -0,1%, y continúe aún por debajo de los registros previos a la pandemia (-3,4% respecto al cierre de 2019).
Por otro lado, la patronal subraya que la remuneración por asalariado y los costes laborales unitarios siguen aumentando “de forma notable”, con incrementos del 3,8% y del 3,9%, respectivamente, en tasa interanual, hasta el punto de que los costes laborales unitarios se sitúan ya un 27,6% por encima de los niveles anteriores a la crisis del Covid.
En cuanto a la distribución de rentas, la CEOE indica que casi todos los componentes redujeron su ritmo de avance interanual en el primer trimestre frente al cierre de 2025, con el excedente de explotación creciendo por debajo del PIB nominal (4,1% frente a 6%).