La patronal CEOE ha remitido este jueves al Gobierno un documento en el que detalla las principales prioridades de las empresas ante la inminente entrada en vigor del Reglamento europeo de Envases.
Entre los puntos clave figuran la necesidad de contar con una norma clara, una plena alineación entre el marco nacional y el comunitario, una adecuada vigilancia de mercado y seguridad jurídica suficiente para preservar la competitividad empresarial.
Limbo normativo
En la IV Jornada Reto empresarial frente a la Economía Circular de los Envases, celebrada este jueves, la organización empresarial presidida por Antonio Garamendi alertó del “limbo normativo” y de la “incertidumbre regulatoria” a la que podrían verse sometidas las compañías si no se armonizan ambas regulaciones.
Por este motivo, la organización empresarial reclama que el Real Decreto español de envases y residuos de envases, aprobado en diciembre de 2022, se adapte y se coordine íntegramente con el Reglamento europeo, que entrará en vigor el próximo 12 de agosto.
Durante el encuentro, CEOE presentó un documento que recoge cinco prioridades compartidas por el conjunto del tejido empresarial, con la finalidad de avanzar hacia modelos circulares con alta ambición ambiental que, al mismo tiempo, resulten viables desde el punto de vista económico e industrial.
Un mercado armonizado
Entre otros aspectos, el texto subraya la importancia de impulsar un uso del marcado europeo que garantice la armonización y fomente el etiquetado digital, con el objetivo de mantener la unidad de mercado y reducir cargas administrativas para las empresas.
Las compañías españolas reclaman, además, que no se imponga la reutilización como única vía de actuación válida para todos los sectores y materiales, y que se aborde esta cuestión desde un enfoque técnico y basado en evidencias.
Asimismo, solicitan reforzar la recogida separada, la clasificación y la capacidad industrial, además de asegurar la neutralidad tecnológica. Piden evitar prohibiciones sobre envases reciclables que no solucionan los problemas de fondo y consideran esencial adaptar las definiciones nacionales ligadas a la responsabilidad ampliada del productor al año natural, con el fin de no generar costes adicionales innecesarios.
La jornada contó con la presencia del secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, y de la directora del departamento de Industria, Medio Ambiente y Clima de CEOE, Cristina Riestra.
Medio Ambiente pone el foco en el consumidor
El secretario de Estado de Medio Ambiente incidió en el impacto que tendrá la aplicación del Reglamento sobre el consumidor y advirtió de que no se debe dificultar la vida al ciudadano porque, en caso contrario, “como mínimo, nos podemos encontrar con reticencias cuando no con rechazo”.
En este sentido, destacó la importancia de aprovechar el “espacio de confianza” generado en las mesas de trabajo entre empresas y Administración para “trasladar de forma entendible, transparente y objetiva el mensaje al consumidor e involucrarle en el proceso para lograr alcanzar los objetivos propuestos”.
Además, planteó diseñar un sistema que permita “premiar las buenas prácticas en el compromiso de gestión colectiva”.
Por su parte, la directora del departamento de Industria, Energía, Medio Ambiente y Clima subrayó que el contexto regulatorio actual es “decisivo” para las empresas que forman parte de la cadena de valor del envase. A su juicio, la amplia participación en la jornada “no es casual”.
Asimismo, advirtió de que la ausencia de una normativa “coherente y armonizada” tendrá un impacto negativo significativo sobre la competitividad del tejido empresarial español.