La Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme) ha advertido este miércoles de que la actividad de las pequeñas y medianas empresas, en especial de las microempresas, se encuentra estancada y de que el fuerte encarecimiento de los costes está lastrando su desarrollo y capacidad de crecimiento.
Estas conclusiones se recogen en el Indicador Cepyme sobre la Situación de la Pyme del segundo semestre de 2025, presentado este miércoles por la organización, que constata una pérdida de dinamismo en las pymes en un contexto de incertidumbre económica, encarecimiento de los costes operativos y tensiones geopolíticas derivadas de los conflictos bélicos.
El documento detalla que el Indicador Cepyme se situó en 6,1 puntos en la segunda mitad de 2025, un registro algo inferior al de los dos semestres precedentes y todavía distante de los valores por encima de siete puntos alcanzados entre 2015 y 2017.
Costes al alza y presión sobre las microempresas
La patronal subraya que las microempresas afrontan una situación “muy preocupante” por la escalada de costes, mientras que las pequeñas compañías muestran signos claros de parón, frente a un comportamiento relativamente más favorable en las medianas.
Cepyme sitúa los costes como el factor que más está deteriorando la situación de las pymes. En particular, remarca que los costes operativos acumulan un incremento del 25% desde 2019, lo que está erosionando de forma directa los márgenes empresariales.
El Director de Economía y Políticas Sectoriales de la Confederación, Francisco Vidal, ha insistido en la relevancia de la “volatilidad en los precios del petróleo y del gas”, y en cómo este comportamiento repercute negativamente en la rentabilidad de las pymes.
Durante la presentación también se hizo hincapié en el aumento continuado de los costes laborales, que avanzan a un ritmo medio anual del 4,3% entre 2021 y 2025, muy por encima del 0,8% registrado en los cuatro años anteriores a la crisis sanitaria.
Según el informe, desde el primer trimestre de 2021 hasta finales de 2025 los costes laborales crecieron un 29% en las microempresas y un 28,7% en las pequeñas, frente al 23,4% contabilizado en las medianas.
Impacto del SMI y evolución de las ventas
Asimismo, Cepyme pone el acento en el efecto del salario mínimo interprofesional (SMI), que entre 2016 y 2026 registró un incremento del 86%, equivalente a un crecimiento anual acumulado del 6,4%, con especial incidencia en las empresas de menor dimensión.
En lo referente a las ventas, el estudio indica que, aunque siguen aumentando, las pymes no han logrado todavía retomar la senda previa a la pandemia. Desde el cuarto trimestre de 2019, el volumen de facturación de las pequeñas empresas subió un 12,4%, mientras que en las medianas el avance fue del 20,9%. En conjunto, las ventas de las pymes crecieron un 15,1% en ese intervalo.
Empleo, tejido empresarial y solvencia
En materia de empleo, las pymes incrementaron su ocupación un 1,8% interanual en el cuarto trimestre de 2025, si bien Cepyme alerta de un deterioro progresivo, especialmente en las microempresas, que encadenan doce trimestres con crecimientos inferiores al 0,9%.
De los 493.500 puestos de trabajo asalariado creados por el sector privado en el último trimestre de 2025, el 67% correspondió a grandes compañías y el 33% restante a pymes, lo que, según el informe, evidencia la fragilidad del tejido empresarial de menor tamaño.
En el cuarto trimestre de 2025, el número de pymes dadas de alta en la Seguridad Social apenas avanzó un 0,4%. En el caso de las microempresas, el aumento fue de solo el 0,1%, y a cierre de 2025 había 10.300 menos que antes de la pandemia, lo que supone un retroceso del 0,9%.
Además, Cepyme analiza el empeoramiento de la solvencia empresarial. En el último trimestre de 2025 se registraron 3.212 concursos de acreedores de pymes y autónomos, un 15% más que un año antes y uno de los niveles más altos de la serie histórica.
La organización concluye que las pymes españolas operan en un entorno de “claroscuros”, con ciertos indicadores que muestran avances, pero con numerosos desequilibrios estructurales que condicionan el crecimiento, sobre todo en las empresas de menor tamaño.
La posición de la presidenta de Cepyme
En este escenario, la presidenta de Cepyme, Ángela de Miguel, ha pedido avanzar hacia un marco económico y regulatorio que “favorezca la actividad empresarial”, refuerce la competitividad y permita a las pymes recuperar “capacidad de crecimiento”.
Asimismo, ha defendido la necesidad de centrar la atención en el cuidado de los trabajadores de las pymes, al ser una pieza “fundamental” del sector, y de vigilar la regulación para una “mejora y avance”.