Chile ha salido al mercado internacional con una emisión de deuda en euros y dólares por un total de 4.375 millones de dólares (3.746 millones de euros), una colocación que ha despertado un “elevado interés” entre los inversores globales de renta fija, según ha comunicado el Ministerio de Hacienda del país.
En concreto, el Gobierno chileno ha colocado un bono denominado en dólares con vencimiento en abril de 2031 por 850 millones de dólares (727 millones de euros), con una rentabilidad del 4,372%. A ello se suma un segundo título en euros, con vencimiento en abril de 2032, por 1.500 millones y un cupón del 3,46%, así como un tercer bono en euros ligado a criterios de sostenibilidad, con vencimiento en abril de 2036, por otros 1.500 millones y una tasa del 3,928%.
Este último instrumento constituye el primer bono soberano a nivel internacional diseñado en función de objetivos concretos de preservación y gestión eficaz de la biodiversidad.
Además, y de forma inédita para Chile, dicho bono contempla la opción de una rebaja en el tipo de interés si se alcanzan las metas de biodiversidad fijadas en su estructura.
Las peticiones de los inversores superaron los 10.000 millones en el tramo en euros y los 4.500 millones en el tramo en dólares, lo que, según el Ejecutivo, pone de manifiesto “la confianza del mercado” en las políticas macroeconómicas del país.
La operación se integra en el plan de financiamiento 2026 del Gobierno chileno, cuyo objetivo es ayudar a establecer curvas de referencia que sirvan de guía a otros emisores.