Corredor afirma que REE mantendrá la operación reforzada hasta garantizar el cumplimiento de todos los agentes

Beatriz Corredor defiende que REE cumplió la normativa en el apagón de abril y mantendrá la operación reforzada hasta asegurar el control de tensión.

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La presidenta de Redeia, Beatriz Corredor, reiteró que el modo de operación reforzada implantado tras el apagón del 28 de abril de 2025 seguirá activo mientras Red Eléctrica de España (REE) “no esté seguro al 100%” de que todos los participantes del sistema eléctrico están cumpliendo con su obligación de control de la tensión.

Durante su intervención en el foro “Los Desayunos del Ateneo”, Corredor admitió que, en este momento, “el cerebro (el operador del sistema) no está seguro de que todo el mundo se esté tomando la pastilla de la tensión”, pese a las medidas técnicas y los cambios regulatorios que se han ido incorporando desde el denominado cero eléctrico.

La responsable de Redeia señaló que el informe del panel de expertos europeo (Entso-E) ha permitido determinar “de qué pasó” ese día, destacando que “fue un evento que nunca se había producido en Europa, que nunca se había producido un apagón por control de tensión y que fue multifactorial e imprevisible”.

A partir de este dictamen, “que todo el mundo esperaba”, consideró acreditado que el operador del sistema actuó conforme a la normativa. En sus palabras, “si todos hubieran cumplido sus obligaciones el 28 de abril y antes, no hubiera ocurrido el apagón. Los hechos son muy tozudos, todo lo demás son hipótesis”.

Según su explicación, el origen del problema se situó en una oscilación inicial en una instalación concreta, que desencadenó una perturbación general del sistema y, posteriormente, una sucesión de desconexiones. Corredor incidió en que muchas de esas desconexiones de plantas de generación se produjeron dentro de márgenes de tensión en los que no deberían haberse producido.

En esta línea, sostuvo que las instalaciones obligadas a controlar la tensión no respetaron la normativa vigente y definió este fallo como “la primera pieza del dominó” que provocó el resto de consecuencias en la red.

Corredor quiso además descartar que el operador del sistema tuviera una responsabilidad directa en el apagón, recordando que Red Eléctrica no interviene en la producción de energía ni en el mercado. “REE no genera”, remarcó, antes de describir el papel de la compañía como el del cerebro y la columna vertebral del sistema, mientras que distribuidores, comercializadores y generadores asumen funciones distintas.

También subrayó que el sistema eléctrico se maneja en “parámetros de 20 milisegundos”, por lo que la operación en tiempo real exige la coordinación “con todo el mundo que está interconectado”.

Asimismo, rechazó que el análisis del apagón se utilice como arma en debates ideológicos sobre tecnologías concretas o en una confrontación entre renovables y nuclear. A su entender, la decisión sobre el ‘mix’ energético corresponde al Gobierno, y la misión del operador es asegurar que la red opere con seguridad, equilibrio y respaldo técnico adecuado.

En este contexto, Corredor recalcó que las interconexiones internacionales y los sistemas de almacenamiento resultan claves para alcanzar las metas del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) para 2030.

La presidenta de Redeia apuntó también que se produjo cierta demora en la actualización de la regulación. Recordó que el procedimiento de operación (P.O.) 7.4, relativo al control de tensión, estaba vigente desde 2020, pero presentaba carencias importantes, como la imposibilidad de que las renovables participaran en ese servicio, algo que sí sucedía en Portugal.

En este sentido, rememoró que el operador del sistema ya remitió en su momento a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) una propuesta para reforzar este marco, aunque la modificación no se aprobó hasta el verano pasado, después del apagón.

Corredor, que considera que el eléctrico es el sector más regulado, hizo hincapié en que la vigilancia del cumplimiento normativo corresponde al regulador, es decir, a la CNMC.

Además, explicó que el Real Decreto-Ley aprobado por el Gobierno el pasado verano, que finalmente decayó en el Congreso, incluía varias medidas —algunas ya incorporadas posteriormente a otras normas— entre las que figuraba la obligación de la CNMC de supervisar que las centrales hidroeléctricas puedan arrancar en autónomo, algo que “no ocurrió como debía ser” el 28 de abril. España logró restablecer el sistema tras el cero eléctrico gracias a las interconexiones con Francia y Marruecos.

Alegaciones al expediente de la CNMC y efectos contables

En relación con el expediente sancionador abierto por la CNMC a Red Eléctrica, calificado como “muy grave” por el organismo, Corredor insistió en que el operador del sistema argumentará en sus alegaciones que no incurrió en ningún incumplimiento.

Para respaldar esta posición, destacó el contenido del informe de Entso-E, elaborado con la colaboración de la propia CNMC, que concluye que la actuación de REE se ajustó al marco normativo vigente.

Por último, defendió que Redeia no haya constituido provisiones en sus cuentas por el cero eléctrico, siguiendo la recomendación de “los auditores, aseguradoras y analistas”, al considerar que la empresa cumplió la normativa y, por tanto, no es responsable del apagón.