CSIF llama este miércoles a paros de una hora en la Agencia Tributaria para reclamar mejoras laborales

CSIF impulsa paros de una hora en la Agencia Tributaria en plena Campaña de la Renta para exigir más plantilla, mejores condiciones y acuerdos cumplidos.

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Varias personas durante una concentración de delegados de AEAT por la mejora de sus condiciones laborales Matias Chiofalo - Europa Press

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La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha convocado para este miércoles, en plena Campaña de la Renta, un paro parcial de una hora en la Agencia Tributaria con el objetivo de reclamar un refuerzo de la plantilla, un avance en las condiciones laborales y el respeto de los acuerdos ya suscritos.

El pasado 6 de mayo, la organización sindical protagonizó una protesta frente a la Secretaría de Estado de Hacienda y ha anunciado que las acciones de presión continuarán este miércoles, así como los días 13 y 29 de mayo, mediante paros parciales de una hora en esas fechas, para desembocar el 8 de junio en una huelga general en todos los centros de trabajo.

Según CSIF, estas protestas frente a la Agencia Tributaria responden al “bloqueo” que mantiene el organismo en la negociación de distintos aspectos relacionados con las condiciones laborales, entre ellos la puesta en marcha de una verdadera carrera administrativa y profesional, la regulación del teletrabajo o el reconocimiento de la plantilla del Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA) como profesión de riesgo.

El sindicato recuerda que en 2024 se alcanzó un acuerdo con la Agencia Tributaria por el que esta se comprometía a revisar la carrera profesional de la totalidad de la plantilla, un compromiso que, aseguran, permanece paralizado desde 2019, con la consiguiente merma retributiva.

CSIF advierte además de la escasez de personal en la Agencia Tributaria y sostiene que la plantilla está desbordada y al límite. En la actualidad, el organismo cuenta con unos 28.000 empleados y, de acuerdo con los cálculos del sindicato basados en estudios de la OCDE, “como mínimo para tener una estructura eficaz en la lucha contra el fraude” la plantilla debería situarse entre los 32.000 y los 33.000 trabajadores.