Las acciones de Dassault Systèmes llegaron a hundirse este miércoles hasta un 21,8% en la Bolsa de París, después de que la tecnológica francesa de software industrial presentara sus cuentas del cuarto trimestre y del conjunto de 2025, junto con sus proyecciones para 2026. Se trata de la peor jornada bursátil para el valor desde su debut en el parqué en 1996.
En 2025, la multinacional registró un beneficio neto atribuido de 1.196 millones de euros, prácticamente calcado al del ejercicio previo. La facturación total alcanzó los 6.236 millones, lo que supone un avance del 0,3%, que se eleva al 4% si se elimina el impacto de las divisas.
Por líneas de negocio, los ingresos por software aumentaron un 0,5% (+4% a tipo de cambio constante), hasta 5.641 millones de euros, mientras que la actividad de servicios aportó 595 millones, un 0,8% menos que un año antes, aunque con un crecimiento del 2% al descontar el efecto del tipo de cambio.
El margen operativo de la compañía se situó en el 21,7% al cierre de 2025, ligeramente por debajo del 21,9% obtenido en 2024.
En el cuarto trimestre, Dassault Systèmes logró un beneficio neto atribuido de 437 millones de euros, un 6% más que en el mismo periodo de 2024. Sin embargo, la cifra de negocio trimestral descendió un 4% interanual (1% a tipo de cambio constante), hasta 1.681 millones de euros.
Entre octubre y diciembre, los ingresos por software sumaron 1.522 millones, un 5% menos que en el último tramo del ejercicio precedente, mientras que la facturación por servicios repuntó un 4%, hasta 159 millones.
El margen operativo en el último trimestre de 2025 mejoró hasta el 30,1%, frente al 27,6% registrado un año antes.
“En 2025, los ingresos totales aumentaron un 4%, situándose en el extremo inferior de nuestro objetivo”, señaló Rouven Bergmann, director financiero de Dassault Systèmes, destacando el sólido desempeño en América y el crecimiento constante en Asia, aunque admitió que, “en algunas partes de Europa, enfrentamos dificultades debido a la debilidad del sector automotriz”.
“El liderazgo en IA industrial comienza con bases sólidas. Por eso, en 2025 y 2026, nos centraremos en una ejecución disciplinada, alineando los recursos en torno a nuestras prioridades estratégicas para generar un impacto medible que defina la industria”, comentó Pascal Daloz, consejero delegado de Dassault Systèmes, destacando la colaboración de la empresa con Nvidia.
Para 2026, Dassault Systèmes prevé unos ingresos de entre 6.290 y 6.410 millones de euros, lo que implicaría un crecimiento de entre el 1% y el 3% (del 3% al 5% a tipo de cambio constante). Dentro de esta horquilla, la compañía estima que la facturación de software aumentará entre un 3% y un 5%, mientras que la de servicios lo hará entre un 2% y un 6%. El beneficio por acción diluido se situaría entre 1,30 y 1,34 euros, lo que supondría una variación de entre un descenso del 1% y un avance del 2%.
Para el primer trimestre del ejercicio, la empresa francesa anticipa unos ingresos de entre 1.481 y 1.541 millones de euros, lo que representaría una caída de entre el 6% y el 2%. No obstante, una vez excluido el efecto de las divisas, ello equivaldría a un crecimiento de entre el 1% y el 5%. El beneficio diluido por acción se movería en una banda de 0,28 a 0,31 euros, entre un 11% y un 3% por debajo del registrado un año antes.
En la apertura de la sesión, los títulos de Dassault Systèmes llegaron a perder un 21,8% en el parqué parisino, aunque a media jornada el descenso se moderaba hasta el 19%. En lo que va de año, la capitalización bursátil de la empresa acumula un recorte del 23%.