La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha anunciado este miércoles en Valladolid que el Ejecutivo central intervendrá “de manera quirúrgica” para responder a las consecuencias derivadas del conflicto en Irán. Entre las iniciativas que ha adelantado figuran actuaciones en el ámbito laboral y medidas de vigilancia de los márgenes de beneficios, “de los que nunca hablan el PP ni las empresas de este país”, ha criticado.
“Haremos lo que sea menester”, ha asegurado la titular de Trabajo, que ha detallado que las decisiones, que se aprobarán la próxima semana, serán “probablemente” escalonadas y se irán ajustando al alcance de la “guerra ilegal” en Irán.
“Vamos a ir tomando y modulando distintas medidas”, ha reiterado Díaz en declaraciones a los medios antes de desplazarse a Madrid para participar en una reunión de análisis de propuestas. Este encuentro se completará con más citas en los próximos días “para tomar medidas próximamente, la semana que viene”, ha añadido.
La vicepresidenta ha avanzado que el paquete de actuaciones abarcará desde el terreno laboral al apoyo al mantenimiento y sostenimiento de las empresas, así como a la corrección del impacto del encarecimiento de la energía sobre la cesta de la compra. En este sentido, ha insistido: “No va de bajada generalizada de impuestos, va de control de precios”.
Posibles ajustes fiscales en productos concretos
Respecto a la reclamación de las organizaciones empresariales de suprimir el IVA de los artículos básicos de la cesta de la compra, Díaz ha recordado que cuando se han reducido tributos en determinados alimentos, el resultado ha sido un incremento de los márgenes de las grandes multinacionales de la distribución en España. Por ello, ha defendido la conveniencia de “actuar de manera quirúrgica” sobre “algunos impuestos” y “algunos productos” concretos en los que podría adoptarse esa rebaja.
Tras esta reflexión, ha insistido en que la prioridad debe ser contener los precios, “sobre todo en las grandes cadenas de la alimentación” del país, y ha ironizado con que nunca se hable de beneficios desproporcionados.
“Lo que le pido a las patronales de la distribución en España es que se comprometan con su país y pueden tomar acuerdos colectivos entre ellos para fijar precios, aquilatar los precios y, desde luego, no aprovechar las crisis para enriquecerse todavía más”, ha reclamado de forma expresa.
Díaz ha lanzado además un “mensaje de tranquilidad absoluta” a los trabajadores, a quienes el Gobierno va “a acompañar”. “Vamos a defender a las empresas, a todo el tejido productivo, a los autónomos y a las autónomas y, por supuesto, a las familias por el impacto que está teniendo el coste energético hoy en nuestras vidas”, ha subrayado, al tiempo que ha instado a las compañías “que aporten y arrimen el hombro” ante una coyuntura que ha calificado de “muy grave, como consecuencia de la guerra ilegal que Trump está propiciando en Irán”.
Por último, la vicepresidenta segunda ha rememorado que, con la guerra de Ucrania, se suspendió el impuesto de producción a la electricidad y ha reiterado que el Ejecutivo central tiene capacidad de intervención y la ejercerá “si es menester hacerlo”. “Por tanto, sí, el Gobierno de España hará lo que tengamos que hacer, ahora bien, va también de control de precios”, ha concluido.