La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha replicado este miércoles a las críticas de CEOE y Cepyme por el incremento del salario mínimo interprofesional (SMI) señalando que “si una pequeña empresa no puede pagar a su trabajador 37 euros más al mes, no es una empresa sólida”.
En una entrevista en La Sexta recogida por Europa Press, Díaz ha remarcado que el discurso de la patronal de la pequeña y mediana empresa Cepyme “no se diferencia nada” del de la CEOE, que representa “a las grandes empresas”.
“Hoy lo que tenía que estar diciéndole Cepyme a la CEOE es que la pequeña empresa y la mediana empresa está pagando impuestos, tributando, como mínimo, al 17,5%, y las grandes lo hacen entre el 3% y el 5%, pero es que tenemos una organización que, en realidad, se pliega a los intereses de las grandes empresas”, ha recalcado la titular de Trabajo, cuestionando la posición de la patronal de las pymes.
La ministra ha asegurado que “todo el discurso que viene haciendo la pequeña patronal” Cepyme sobre que los pequeños negocios y los autónomos no pueden asumir más costes y que están asfixiados “no es real”.
En esa línea, ha recordado que “España tiene hoy 3.400.000 personas autónomas, más autónomos y autónomas que nunca (...) Es muy bueno que haya muchos autónomos y a mí me gustaría encontrarme con una representación de las pequeñas empresas que diga los intereses que tienen las pequeñas empresas. Por ejemplo, la transposición de la directiva del IVA, ¿por qué no se hace? ¿Ustedes les oyen decir esto?”, se ha preguntado Díaz, reclamando que se ponga el foco en otros asuntos que afectan directamente a los pequeños negocios.
El SMI sigue siendo “muy escueto” pese a la subida
La ministra ha indicado que numerosos empresarios, sin querer concretar identidades, le han trasladado que “claro” que pueden asumir un alza del SMI del 3,1% para sus plantillas. “Voy por la calle estos días y me dicen muy bien Yolanda por subir el salario mínimo”, ha apuntado, defendiendo el respaldo social a la medida.
Díaz ha destacado igualmente que las compañías están registrando beneficios “muy llamativos”, según los datos del Banco de España, por lo que considera que “se pueden permitir el lujo de repartir un poco la riqueza” mediante mejoras salariales para los trabajadores que cobran el mínimo.
En este contexto, ha considerado “realmente grave” que una figura como el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, que percibe “23 veces el SMI”, rechace un incremento del salario mínimo del 3,1% en 2026, hasta los 1.221 euros mensuales. “Son 37 euros más al mes y 518 euros más al año. Pero aún así es un salario muy escueto para mucha gente en este país”, ha remarcado, insistiendo en que el nivel del SMI sigue siendo limitado para numerosos hogares.
La presencia de Sánchez en la firma del acuerdo del SMI
Respecto a la asistencia el pasado lunes del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al acto de firma del acuerdo con CCOO y UGT para la subida del SMI, Díaz ha revelado que fue ella quien le planteó la idea “hace mucho tiempo”.
La vicepresidenta ha explicado que Sánchez no tuvo “ninguna duda” a la hora de aceptar su propuesta. “Inmediatamente dijo que por supuesto que sí”, ha apuntado Díaz, que ha reiterado que el jefe del Ejecutivo “siempre ha estado en el lado correcto de la historia” porque “siempre” ha estado en la defensa de los trabajadores.
Según ha añadido, esta actitud no ha sido compartida en todos los momentos por otros departamentos del ala socialista del Gobierno. Ha recordado que cuando quiso elevar el SMI nada más llegar al Ministerio en 50 euros mensuales, se encontró con la oposición de la entonces ministra de Economía, Nadia Calviño.
“Desde esa subida mínima, pasando por la ley Rider, pasando por las trabajadoras del hogar, pasando por todas las normas, hasta la ley del trabajo a distancia, no digo ya la reforma laboral, tuve más oposición dentro, muchas veces, que fuera con la patronal. Por tanto, y he de decirlo y lo vuelvo a decir, el presidente del gobierno siempre, siempre se ha posicionado creo que en este lado que es el correcto, que es defender a la gente trabajadora de mi país”, ha defendido la vicepresidenta segunda.