El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha comunicado este miércoles que impulsará una prohibición para que las grandes corporaciones puedan adquirir viviendas unifamiliares, una iniciativa que enmarca dentro de su estrategia para hacer frente a la crisis de acceso a la vivienda en el país.
“Durante mucho tiempo, comprar y ser propietario de una casa se consideró la máxima expresión del sueño americano. Era la recompensa por el trabajo duro y por hacer lo correcto, pero ahora [...] ese sueño americano está cada vez más fuera del alcance de demasiadas personas, especialmente de los jóvenes estadounidenses”, ha afirmado en un 'post' en su red social 'Truth Social'.
Trump ya avanzó el mes pasado que tenía intención de presentar “algunos de los planes de reforma de la vivienda más agresivos de la historia de Estados Unidos”. En esta línea, aunque por ahora no ha ofrecido detalles concretos sobre cómo se articulará la medida, ha indicado que solicitará al Congreso que convierta esta propuesta en ley.
El dirigente republicano ha subrayado que “son las personas quienes viven casas y no las corporaciones”, y ha atribuido la actual situación de inflación al expresidente Joe Biden y al Partido Demócrata, a quienes responsabiliza del deterioro del poder adquisitivo.
El anuncio ha tenido impacto inmediato en los mercados y ha presionado a la baja la cotización de compañías con fuerte exposición al negocio inmobiliario residencial, como Blackstone o BlackRock. En torno a las 20.45 horas en la España peninsular, sus acciones retrocedían un 4,36% y un 2,68%, respectivamente.