La bancarrota de Spirit Airlines ha provocado la eliminación de 21,3 millones de asientos en el mercado aéreo de Estados Unidos, de acuerdo con un estudio de Dat Appeal y Mabrian, que cuantifica en un 4,5% la merma sobre el total de la capacidad doméstica de bajo coste del país.
Este impacto se explica porque el 91,3% de la capacidad afectada corresponde a conexiones internas dentro de EEUU, mientras que el resto se distribuía en rutas internacionales que enlazaban principalmente con México, Centroamérica y destinos del Caribe.
En torno al 81,2% de las plazas suprimidas, es decir, más de ocho de cada diez asientos que desaparecen con la quiebra de Spirit Airlines, estaban vinculadas a rutas operadas en 15 grandes aeropuertos del país. Entre ellos figuran Fort Lauderdale, Orlando y Miami (FL); Newark y LaGuardia (NY); Detroit (MI); Harry Reid International (Las Vegas, NV); Houston y Dallas-Fort Worth (TX); Atlanta (GA); y Chicago O'Hare (IL), además de conexiones hacia Charlotte (NC), Los Ángeles (CA), Baltimore (MD) y Myrtle Beach (SC).
Según el análisis de la capacidad programada entre mayo y diciembre de 2026, con datos actualizados al 28 de abril de 2026, se prevé que la red de aerolíneas de bajo coste en Estados Unidos resulte "sustancialmente afectada".
Antes de su caída, Spirit Airlines ocupaba el noveno puesto en el ranking de aerolíneas estadounidenses por capacidad total y representaba el 1,4% de la conectividad doméstica global del país, porcentaje que ascendía al 4,5% si se considera únicamente la oferta de compañías 'low cost'.
El informe concluye que la quiebra de Spirit Airlines implica una "disrupción significativa en un mercado de conectividad ya tensionado por el aumento de los costes operativos, especialmente del combustible, y en pleno inicio de la temporada de verano".
Los analistas apuntan que, aunque otras aerolíneas podrían absorber parte de la demanda, "la asequibilidad y la accesibilidad se verán afectadas a corto y medio plazo, especialmente para los viajeros más sensibles al precio".
Fracaso del rescate
La aerolínea estadounidense de bajo coste Spirit Airlines comunicó el pasado sábado el cierre progresivo de sus operaciones "con efecto inmediato" tras fracasar las conversaciones con el Gobierno federal sobre un posible plan de rescate de última hora que evitara la desaparición de la compañía y protegiera a sus más de 15.000 empleados.
"Con gran pesar, Spirit Airlines ha iniciado el cese ordenado de sus operaciones el 2 de mayo de 2026, con efecto inmediato", señaló la empresa en un comunicado en el que notificó la cancelación de todos sus vuelos y de su servicio de atención al cliente.
La compañía subrayó que "nos enorgullece el impacto que nuestro modelo de bajo coste ha tenido en la industria durante los últimos 34 años y esperábamos seguir atendiendo a nuestros pasajeros durante muchos años más", un mensaje con el que se despide la que llegó a situarse en 2025 como la octava aerolínea más grande de EEUU por número de asientos, sin lograr superar su segunda bancarrota debido, en parte, al encarecimiento del combustible.
Ya el viernes anterior, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había mostrado dudas sobre la viabilidad de un acuerdo de rescate valorado en unos 500 millones de dólares (aproximadamente 426 millones de euros), que finalmente no consiguió el respaldo de los acreedores de la aerolínea.
"Lo estamos analizando pero ninguna institución ha podido cerrar nunca un buen acuerdo. Me gustaría salvar esos empleos", declaró el mandatario horas antes de que se confirmara el cierre de la compañía, anuncio que llevó al secretario de Transporte, Sean Duffy, a activar un programa de ayuda de emergencia comunicado pocas horas después.
Duffy responsabilizó en un comunicado a "las políticas radicales" del expresidente demócrata Joe Biden y de su secretario de Transporte, Pete Buttigieg, a quienes acusó de haber perjudicado gravemente a Spirit al bloquear en 2024 su fusión con otra aerolínea low-cost, JetBlue, una operación paralizada por orden de un tribunal federal tras una investigación de la agencia antimonopolio de EEUU.
El plan impulsado por Duffy incluye el compromiso de varias aerolíneas de "ofrecer a los miembros del equipo de Spirit entrevistas de trabajo preferenciales con carácter prioritario" y tarifas especiales para los pasajeros de Spirit que se han quedado sin vuelo.